El Gobierno de Javier Milei impulsará recortes del 25% del personal del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que incluirá despidos y cierre de estaciones de observación. Esta medida es muy preocupante, ya que esta última es muy popular en Latinoamérica y España por sus modelos de predicción propios.
Incluso, desde el organismo científico alertan que con los despidos quedaría casi la mitad de profesionales indispensables para la dotación mínima de funcionamiento. Señalan que la participación del SMN como insustituible, ya que la variedad informativa demandada para la vida cotidiana de los ciudadanos del país, tanto como por los que requieren planificaciones precisas dependientes de los pronósticos confiables, torna su participación insustituible. El organismo también actúa como autoridad oficial y Centro Regional del Sistema Mundial de Observación Integrada (WIGOS) para Sudamérica.
El Ministerio de Sturzenegger, denuncian, mandó anunciar que buscan despedir a más de la mitad del personal, o sea, que la sangría recién comienza. No sobra nadie en el SMN, de hecho está en riesgo operativo por la pérdida de personal y el recorte de fondos gestados por el Gobierno.
En este último aspecto, hacen hincapié en que el organismo registra el menor presupuesto desde que volvió a ser un civil en 2007: en 2025 terminó con un recorte de 33% vs 2023. La motosierra pasará también por las estaciones de observación.
Actualmente está presente en las seis bases antárticas operadas por la República Argentina. Tres de ellas: Orcadas, Esperanza y Marambio, reconocidas internacionalmente como de referencia, en virtud de la calidad de los datos y la extensión de sus series en el tiempo. Los pronósticos del clima que se consumen en el país provienen, principalmente, del Servicio Meteorológico Nacional.