El Ministerio de Salud de la Nación reforzó las acciones para el control del brote de chikungunya en el noroeste argentino y profundizó el trabajo conjunto con las provincias de Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca, con el objetivo de fortalecer el bloqueo de casos, mejorar el diagnóstico temprano y robustecer la vigilancia epidemiológica. Según informó la cartera sanitaria, el objetivo central es reducir la población del mosquito Aedes aegypti en las zonas con mayor transmisión activa y mejorar la capacidad de respuesta local frente a la expansión del brote. El foco principal está puesto en áreas fronterizas y de alta movilidad poblacional. De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional, el total de casos confirmados y probables asciende a 348, mientras que Salta concentra 270 y continúa como el epicentro del brote. En Jujuy se iniciaron acciones de bloqueo en Aguas Calientes y Caimancito, mientras que en Tucumán se mantiene el apoyo en San Miguel de Tucumán, Yerba Buena y Lules. Los equipos técnicos nacionales también llevaron adelante acciones de control focal en 162 viviendas de Aguas Blancas y en 447 de Salvador Mazza. Ante este escenario, la cartera sanitaria reiteró la importancia de sostener las medidas de prevención, entre ellas eliminar recipientes que acumulen agua, usar repelente, colocar mosquiteros y utilizar ropa que cubra brazos y piernas al realizar actividades al aire libre.
Argentina refuerza medidas contra la chikunguña en el noroeste
El Ministerio de Salud de Argentina intensificó su respuesta al brote de chikungunya en el noroeste. Se enviaron pruebas rápidas a provincias como Salta, Jujuy y Tucumán, las más afectadas, con más de 300 casos confirmados. El foco está en la contención de casos y el fortalecimiento de los sistemas de salud locales.