Política Economía Del país 2025-12-29T22:41:25+00:00

La reforma laboral como ofensiva de clase

Análisis de la 'reforma laboral' en Argentina como parte de una gran ofensiva de la clase dominante contra la clase trabajadora. El artículo examina las causas, objetivos y consecuencias de la reforma, dirigida a aumentar la explotación laboral y debilitar a los sindicatos.


La reforma laboral como ofensiva de clase

La reforma laboral como ofensiva de clase. Los avances del gobierno para aprobar e implementar una “reforma laboral” no son un rayo en una noche serena. El proyecto de (contra)reforma laboral es parte de una batería de prácticas, políticas, anuncios y tendencias que le dan forma a lo que podemos caracterizar como una ofensiva de la clase dominante sobre el conjunto de la clase trabajadora. Las razones profundas de esta ofensiva deben buscarse en los problemas que enfrentan periódicamente los capitalistas para realizar sus ganancias y acumular capital de forma más o menos estable y duradera. El aumento de la explotación del trabajo está en el corazón de esta reestructuración y es el elemento oculto de la “competitividad”. En suma, se busca restituir y fortalecer el poder de los capitalistas sobre la clase trabajadora. La reforma laboral como “necesidad” del capital. Las razones profundas de esta ofensiva no deben buscarse en un gobierno, ni siquiera en los encuestos políticos particulares o en supuestos “proyectos de país”, sino en los problemas que enfrentan periódicamente los capitalistas para realizar sus ganancias y acumular capital de forma más o menos estable y duradera. Lo central de la reforma apunta cristalizar en el terreno legal la mayor discrecionalidad empresarial para adaptar la jornada de trabajo y los salarios a las marchas y contramarchas de la producción, por un lado, y a quebrar las herramientas de organización y acción gremial de los y las trabajadores (derecho de huelga, protesta y organización, protección de la representación gremial, etc), por el otro. Reforma laboral: consecuencias para la clase trabajadora. Recapitulando: la reforma laboral es la vía jurídico-legal para la reestructuración de la relación capital-trabajo. A la vez, se estructuran nuevas formas de competencia y diferenciación entre trabajadores – sectoriales, regionales, contractuales, etc. Estos cambios, por un lado, desorganizan a la clase: la fuerza de ciertas reivindicaciones y la eficacia de algunas tácticas de organización se pierden. Esto afecta de manera particular a las mujeres, sobre quienes recae históricamente el peso de estas tareas. En síntesis, la “reforma laboral” es parte de un proceso en que todas nuestras condiciones de trabajo y de reproducción de nuestras vidas se encuentran bajo asedio. La tarea de identificar y comprender estas tendencias y sus consecuencias es fundamental para una intervención político-sindical que permita recomponer fuerzas y reconstruir poder colectivo de los trabajadores sobre los procesos productivos. La organización en este terreno —y la productividad política que supone— es un aspecto fundamental en la construcción de una estrategia que avance en la superación del capitalismo como modo de organizar la producción y la reproducción de la sociedad.