Economía Política Del país 2026-02-24T22:45:15+00:00

La economía argentina creció un 4,4% en 2025, pero con un fuerte sesgo hacia el sector agropecuario

En 2025, la economía argentina mostró un crecimiento del 4,4%, cerrando el año con un impulso positivo. Sin embargo, este crecimiento fue extremadamente desigual: el sector agropecuario y la intermediación financiera fueron los principales motores, mientras que la industria y el comercio continúan luchando, mostrando un rendimiento negativo. Los datos del INDEC destacan que la recuperación económica todavía depende de los sectores orientados a la exportación y aún no se ha extendido a las áreas que generan la mayoría de los empleos urbanos.


La economía argentina creció un 4,4% en 2025, pero con un fuerte sesgo hacia el sector agropecuario

Buenos Aires - 24 de Febrero de 2026 - Total News Agency - TNA — La actividad económica mostró en diciembre una mejora que el Gobierno celebró de inmediato y que el INDEC confirmó con números concretos: el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) subió 3,5% interanual y avanzó 1,8% frente a noviembre en la medición desestacionalizada.

El gran protagonista fue Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con un salto de 32,2%, impulsado por una producción de trigo que el propio informe describe como histórica: máximo de la serie tanto en volumen como en rinde. En segundo lugar por incidencia positiva se ubicó Intermediación financiera, con 14,1% interanual. Otros rubros que mostraron avances fueron Pesca (18,3%), Electricidad, gas y agua (10,7%), y Explotación de minas y canteras (9,1%).

Por otro lado, deja claro que la mejora no fue pareja: la economía avanzó, sí, pero con un liderazgo muy marcado del agro y con bolsillos industriales y comerciales que todavía sienten el golpe. La mayor baja fue Industria manufacturera (-3,9%), seguida por Hoteles y restaurantes (-1,5%), Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-1,3%) y Administración pública y defensa (-1,1%).

Con ese empuje, el acumulado de 2025 cerró con un crecimiento de 4,4%, un dato que consolida un año de recuperación, aunque con una foto final desigual: el motor del campo y la intermediación financiera empujaron fuerte, mientras la industria y el comercio terminaron arrastrando los pies. La lectura final, entonces, es doble: la economía se sostuvo pese a la incertidumbre, pero la pregunta hacia adelante es si logra derramar hacia los sectores que más empleo urbano generan.