Política Eventos Local 2026-01-26T23:07:10+00:00

Revuelo político por la llegada de un avión militar estadounidense a Ushuaia

La llegada de un avión militar estadounidense con una delegación de congresistas a Ushuaia provocó un gran revuelo político. A pesar de que la visita tenía carácter técnico y civil, la falta de información oficial generó especulaciones y agravó las divisiones políticas internas de Argentina.


Revuelo político por la llegada de un avión militar estadounidense a Ushuaia

Buenos Aires, 26 de enero de 2026 – Agencia de Noticias Total (TNA) – La llegada a Ushuaia de un avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que trasladaba a una delegación de congresistas estadounidenses desató en las últimas horas un fuerte revuelo político, mediático y en redes sociales, en un contexto de alta sensibilidad local. La ausencia de una comunicación clara y temprana facilitó que el episodio tomara una dimensión mayor a la real, en un escenario atravesado por desconfianza política y lecturas ideologizadas. Fuentes del Ministerio de Defensa y del ámbito diplomático insistieron en que la visita de congresistas estadounidenses a la Argentina no es un hecho excepcional y que se repite con regularidad bajo distintas administraciones. Su presencia llamó la atención por el porte militar del avión y por la falta de comunicación oficial previa por parte del Gobierno nacional. Según confirmaron fuentes diplomáticas y de Defensa, a bordo viajaba una delegación bipartidaria de miembros del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. El episodio dejó en evidencia cómo, en un contexto de polarización interna y tensiones federales, hechos administrativos y diplomáticos habituales pueden convertirse en detonantes de un revuelo sobreactuado, más vinculado a la coyuntura política local que a la realidad de los acontecimientos. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, volvió a elogiar al presidente argentino y definió a la Argentina como un actor central de la estrategia de Estados Unidos en América Latina, lo que reforzó la lectura política del episodio, aun cuando la visita a Ushuaia tuvo un carácter técnico y civil. Ser socio de la Argentina también significa estar presentes cuando nos necesita. La misión incluyó reuniones con funcionarios y actores clave para abordar temas vinculados a medio ambiente, permisos regulatorios, gestión de residuos, procesamiento de minerales críticos, investigación en salud pública y seguridad médica. De acuerdo con la Embajada de Estados Unidos en la Argentina, la visita no tuvo ningún componente militar ni contempló el uso de instalaciones castrenses en Tierra del Fuego. En los últimos días, funcionarios estadounidenses reiteraron su respaldo político y financiero al gobierno de Milei. Coincidió con la reciente intervención del puerto local dispuesta por el Gobierno nacional, una medida que profundizó el enfrentamiento político entre la administración libertaria y el gobernador Gustavo Melella. El uso de un avión de la Fuerza Aérea respondió exclusivamente a criterios de seguridad para el traslado de congresistas, una práctica frecuente en la diplomática estadounidense. El episodio, no obstante, se produjo en un momento particularmente delicado para Ushuaia y la provincia de Tierra del Fuego. La visita se enmarca en la agenda política y técnica habitual entre ambos países y forma parte del vínculo estratégico que la administración de Javier Milei mantiene con el gobierno de Donald Trump. En definitiva, el aterrizaje del avión militar estadounidense en Ushuaia respondió a una misión política institucional de congresistas civiles y no a un despliegue militar ni a una operación estratégica encubierta. Subrayaron además que no existe presencia militar extranjera permanente en Ushuaia ni autorización vigente para operaciones castrenses en la zona. El contexto regional también aportó elementos al debate. Sin embargo, fuentes oficiales y diplomáticas coincidieron en que se trató de una misión estrictamente civil y política, sin ningún componente militar operativo, y que la magnitud del debate respondió más a especulaciones y tensiones internas que a hechos concretos. La aeronave involucrada fue un Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea estadounidense, un modelo habitualmente utilizado para el traslado seguro de autoridades civiles, legisladores y funcionarios de alto rango. Ante la falta de información oficial inmediata, sectores políticos locales y dirigentes kirchneristas difundieron imágenes de la aeronave y alimentaron versiones sobre supuestas concesiones estratégicas a Washington, eventuales movimientos militares encubiertos o incluso maniobras vinculadas a disputas geopolíticas con China. El vuelo partió desde la Base Andrews, cercana a Washington, realizó escalas técnicas y arribó primero a Aeroparque, para luego continuar viaje hacia Ushuaia. Tampoco se trató de un despliegue de tropas ni de ejercicios conjuntos. Ninguna de esas hipótesis fue respaldada por datos verificables. En el ámbito del Gobierno nacional, las consultas periodísticas se cruzaron entre distintos organismos, con Cancillería señalada como responsable de brindar explicaciones.

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