El panorama político de Argentina comienza a moverse, y es una señal incómoda para un gobierno que hasta hace poco parecía electoralmente invulnerable. Una encuesta proyecta por primera vez en el año que el peronismo y Axel Kicillof superan a La Libertad Avanza y al presidente Javier Milei. En un hipotético balotaje de 2027, Kicillof obtendría un 45% contra un 42% de Milei. Esto obliga al oficialismo a revisar su estrategia, discurso y agenda. Durante buena parte de 2025 y el inicio de 2026, el gobierno podía absorber costos porque transmitía una idea de rumbo, firmeza y superioridad electoral. Sin embargo, el dato ya tiene peso propio: una encuesta nacional muestra al peronismo arriba y a Kicillof superando a Milei. Ahora, esa combinación de fortaleza comenzó a resquebrajarse, lo que parece ser el punto de inflexión que impacta en la foto política. La encuesta también explica por qué el desgaste electoral se hizo más evidente. En pocas semanas, el pasó de mirar a la oposición desde arriba a verla encabezando las encuestas. El bloque de PJ/Kicillof/CFK tiene un 37% de intención de voto, frente al 35% de La Libertad Avanza, lo que encendió alarmas en la Casa Rosada. El clima social también se deterioró: un 51% siente negativamente sobre el futuro, un 59% desaprueba la gestión y un 69% no cree que la inflación baje. Este cuadro ayuda a entender por qué el oficialismo pierde tracción. Para un gobierno que hizo de la fortaleza política su marca central, esto no es un tropiezo menor. No se trata solo de un retroceso, sino de que por primera vez el desgaste se canaliza hacia una figura opositora concreta. Es una advertencia seria ante la persistencia de problemas económicos, el desgaste de la gestión y los escándalos que salpican al poder.
Encuesta en Argentina: el peronismo supera al gobierno de Milei por primera vez
Una nueva encuesta revela que el bloque peronista, liderado por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Axel Kicillof, ha superado al gobierno del Presidente Javier Milei por primera vez. Este giro político ha alarmado a la administración presidencial, obligando a una reestrategia en medio de peores indicadores económicos y un clima social más oscuro.