Argentina ha sancionado una reforma polémica a la Ley de Glaciares, que debilita su protección y flexibiliza las condiciones para la explotación minera. La iniciativa fue aprobada con 137 votos a favor, 111 en contra y tres abstenciones. El debate principal giró en torno a la transferencia de facultades sobre las áreas protegidas del nivel nacional al provincial. La coalición oficialista, encabezada por La Libertad Avanza, sostiene que la ley es necesaria para atraer inversiones y generar empleo, especialmente en el sector minero. No obstante, la oposición, integrada por bloques como Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, argumenta que la reforma es inconstitucional, regresiva y pone en riesgo los recursos hídricos que abastecen a 7 millones de personas. Advierten sobre conflictos interjurisdiccionales y la pérdida del control nacional sobre bienes estratégicos. Los críticos señalan que el argumento gubernamental sobre la necesidad de inversiones es falaz, ya que durante 15 años de vigencia de la ley anterior, la minería en Argentina creció exponencialmente. La reforma también generó un intenso debate sobre el federalismo y la soberanía nacional en materia ambiental. Tras una tensa sesión de más de 11 horas, la reforma fue finalmente convertida en ley.
Argentina aprueba polémica reforma a la Ley de Glaciares
El Parlamento argentino aprobó una ley que debilita la protección de los glaciares y flexibiliza las condiciones para la minería. La decisión provocó un intenso debate entre el gobierno, que defiende las inversiones, y la oposición, que alerta sobre riesgos para los recursos hídricos y la soberanía nacional.