El presidente Javier Milei se empeña en ratificar una y otra vez a Manuel Adorni, pero la crisis política alrededor del jefe de Gabinete no deja de irradiar tensión hacia el resto del oficialismo. El Gobierno intenta exhibir cohesión, pero cada nuevo episodio confirma que la unidad libertaria sigue dependiendo menos de una coordinación orgánica que de la voluntad arbitral del Presidente y de su hermana. La secuencia de apoyo a Adorni fue deliberada: Milei lo recibió a solas en Olivos, volvió a mostrarse con él en el acto por Malvinas y autorizó una serie de reuniones de gestión con ministros para reforzar la idea de continuidad. Sin embargo, ese gesto de protección no logró clausurar la inquietud dentro de La Libertad Avanza, donde varios sectores admiten que el avance judicial sobre los vuelos a Punta del Este, las dudas patrimoniales y la exposición mediática del funcionario ya empezaron a afectar la gestión y a recargar el clima interno. En ese marco, la pelea entre tribus libertarias volvió a emerger con fuerza. En el entorno de los hermanos Milei la lectura fue clara: no hay decisión de eyectarlo, al menos por ahora. Según el material aportado, en el karinismo circuló la sospecha de que la difusión del video de Adornni caminando junto a Marcelo Grandio en una pista de San Fernando habría sido motorizada como una represalia interna, en medio del desplazamiento de influencia de Santiago Caputo dentro del Ministerio de Justicia tras la salida de Sebastián Ameri y la llegada de Juan Bautista Mahiques. Otras versiones libertarias rechazan de plano esa hipótesis y adjudican la filtración a sectores enquistados en la PSA. La reciente decisión de la Cámara Contencioso Administrativo Federal que ordenó al Gobierno cumplir la ley de financiamiento universitario dejó al desnudo otra diferencia táctica dentro del oficialismo. La salida de Ameri del ministerio y su desembarco posterior como procurador del Tesoro marcaron un corrimiento concreto de piezas en un área decisiva. Y cuando el poder se sostiene así, cualquier sacudón en una pieza sensible termina amplificando todas las fisuras del tablero. Lejos de apagarse, el llamado “efecto Adorni” se convirtió en un punto de condensación de las diferencias internas entre el sector que orbitan Karina Milei, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, y el universo de Santiago Caputo, en una disputa cada vez menos disimulada por espacios de poder y capacidad de influencia.
Crisis en torno al jefe de Gabinete Manuel Adorni genera tensión en el Gobierno argentino
A pesar del apoyo público del presidente Milei, la crisis política en torno al jefe de Gabinete Manuel Adorni agudiza las divisiones internas en la coalición gobernante de La Libertad Avanza. El gobierno intenta proyectar una imagen de unidad, pero la lucha por el poder entre facciones, como el círculo de Karina Milei y el equipo de Santiago Caputo, se vuelve cada vez más visible. Los procesos judiciales y el escrutinio mediático de Adorni representan una amenaza para la estabilidad gubernamental y su segunda etapa.