Un nuevo relevamiento nacional de AtlasIntel junto a Bloomberg volvió a dejar una conclusión incómoda para todo el arco político: las principales figuras medidas terminan, una vez más, con más imagen negativa que positiva. En la lectura política, esa brecha sugiere que el gobernador conserva un núcleo de apoyo relativamente estable y, al mismo tiempo, un techo de rechazo menor que otros dirigentes con alta exposición. En la oposición, en cambio, el dato que se celebra puertas adentro es que Kicillof aparece mejor parado en balance: suma 40% de imagen positiva contra 53% de negativa, un diferencial de -13 puntos, superior al del propio Presidente. Aun para un escenario atravesado por rechazos, se trata de un registro extremo, que confirma que su figura sigue asociada a una etapa de fuerte desgaste para amplios sectores de la opinión pública. La foto final deja una enseñanza simple, pero contundente: la política argentina discute liderazgos en un terreno cada vez más áspero, donde casi nadie logra “balance positivo” y la mayoría compite por administrar su techo de rechazo. El estudio ordena a los dirigentes por imagen positiva (no por diferencial), pero al observar el “saldo” –la brecha entre positivos y negativos– aparece una lectura distinta: en un escenario de polarización y desgaste, no siempre gana el que más suma, sino el que menos rechazo genera. En el oficialismo destacan que Milei se mantiene arriba en aprobación comparativa entre los “pesos pesados” medidos. La encuesta se realizó sobre 4.761 entrevistas a nivel nacional entre el 19 y el 24 de febrero de 2026, con margen de error de ±1 punto porcentual. En paralelo, el caso de Kicillof destaca por ser el que combina un nivel alto de conocimiento con el menor saldo adverso dentro del grupo de punta, algo que en política suele valer tanto como un punto extra de positiva. También aparece otra señal que el oficialismo mira con lupa: la ministra y senadora Patricia Bullrich se mantiene entre las figuras con mayor positiva (40%), pero con una negativa elevada (58%), lo que la deja con saldo -18. Los porcentajes se consignan tal como figuran en el informe. El recuadro superior resume la tensión principal del escenario: Milei lidera en apoyo, pero no logra escapar del patrón de rechazo mayoritario, con 57% de negativa. El primero es que Karina Milei aparece con 20% de positiva y 68% de negativa (saldo -48), un número que refleja exposición y polarización alrededor del rol que cumple en el armado del oficialismo. En una coalición que vive de la iniciativa, su presencia arriba sostiene la idea de un “núcleo duro” oficialista con figuras nítidas, aun con rechazo alto. En el caso de Cristina Kirchner, la encuesta la ubica cuarta por positiva (38%) y con negativa de 58%, saldo -20. El segundo es el nivel de “no sabe/no contesta” de Victoria Villarruel (18%) y, sobre todo, de Juan Schiaretti (27%), que exhibe un mayor desconocimiento relativo y un perfil menos instalado en la conversación nacional cotidiana. El “pozo” del ranking lo marca el expresidente Alberto Fernández, con 8% de positiva y 82% de negativa, el peor diferencial del listado (-74). En ese marco, Milei mantiene el liderazgo en adhesiones, pero no logra desarmar el rechazo mayoritario; Kicillof se muestra competitivo en diferencial; Cristina Kirchner sostiene centralidad con su techo habitual; y el resto se ordena en una franja donde el desgaste alcanza tanto a oficialistas como a opositores.
Encuesta Argentina: Líderes Tienen Mayor Rating Negativo que Positivo
Una nueva encuesta de AtlasIntel y Bloomberg muestra que las figuras políticas clave de Argentina, incluyendo al presidente Milei, tienen una imagen negativa que supera significativamente la positiva. El análisis de los datos revela que en un entorno polarizado, el éxito corresponde a quienes generan menos rechazo, no a quienes tienen más seguidores.