En el sur del país, incendios arrasan y en el espacio público y redes sociales vuelve a instalarse la vieja teoría del 'Plan Andinia', junto a versiones de una supuesta invasión u ocupación de la Patagonia por parte de sionistas israelíes. Durante la última dictadura, este relato sirvió incluso para justificar la persecución, el secuestro y la desaparición de personas judías. Quienes tienen interés en difundir esta teoría deliberadamente omiten su origen y utilización. El modelo dominante en nuestro país es complejo y está conformado por una diversidad de actores locales y extranjeros que, desde hace décadas, disputan y se apropian de bienes comunes, avanzando sobre derechos laborales, sociales y políticos, determinando dictaduras e incidiendo fuertemente en los distintos gobiernos democráticos. Simplificar esa trama en una teoría conspirativa no solo es erróneo: debilita la capacidad de análisis y acción. Por otra parte, la estrategia sionista está muy lejos de lo planteado por el Plan Andinia (ocupar la Patagonia): el objetivo de Israel ha sido desde siempre ocupar el territorio palestino, extender las colonias ilegales en ese territorio, anexando Cisjordania y Gaza. Frente a este escenario, cabe preguntarnos: ¿qué riesgos implica la difusión de estas teorías? En primer lugar, desvían el foco de las responsabilidades concretas y comprobables: en este caso concreto de los incendios en Chubut, el incumplimiento estatal, el extractivismo, el monocultivo forestal y la crisis climática. En segundo lugar, alimentan la estrategia de victimización con la que el sionismo suele escudarse frente a críticas legítimas, facilitando y promoviendo la judicialización y persecución de todas las voces críticas, solidarias con el pueblo palestino. Por último, habilitan el crecimiento de sectores nacionalistas de derecha, xenófobos y racistas, hasta ahora marginales, que encuentran en estas narrativas una puerta de entrada para ampliar su influencia sobre personas que, de buena fe, se preocupan por la soberanía y la entrega de nuestros bienes comunes. Debatir es necesario, analizar con rigor también. Sin embargo, mientras estos elementos concretos y comprobables explican gran parte del problema, en redes sociales se viralizan denuncias que señalan a soldados israelíes como responsables de los incendios, sin que exista hasta el momento evidencia alguna que sustente tales acusaciones, al menos en el caso de Chubut. Estas versiones desplazan el eje del debate. Omayra Rocha, integrante de 'Fuera Mekorot' en Trevelín (Chubut), aporta una mirada necesaria sobre la multicausalidad de los incendios que aún afectan a su provincia. Señala, en primer lugar, la existencia de dos grandes focos: uno en Puerto Patriada/Epuyén y otro en el Parque Nacional Los Alerces. El primero fue intencional, aunque el gobernador Torres responsabilizó sin pruebas a comunidades originarias. Pero aportar a la confusión no fortalece ninguna causa justa. Dos grandes focos. El segundo se originó por la caída de un rayo, pero se agravó por la desidia de las autoridades de Parques Nacionales, que no actuaron con la rapidez necesaria para contenerlo antes de que se volviera incontrolable. En ambos casos se evidenció la falta de prevención y respuesta adecuada por parte de los gobiernos nacional y provincial: recortes presupuestarios y subejecución de fondos del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, escasez de recursos humanos y materiales, y retención de partidas destinadas a prevención y asistencia a pobladores. Un problema multicausal. A esto se suman otros factores estructurales: el avance del monocultivo de pinos—una especie altamente combustible que desplaza al bosque nativo y se reproduce con mayor facilidad tras los incendios—; las consecuencias del cambio climático, con temperaturas en aumento, sequías prolongadas y precipitaciones por debajo de lo habitual; y la presión creciente del negocio inmobiliario, especialmente visible en la comarca andina. La Asociación Argentina de Abogadxs Ambientalistas publicó en enero de 2026 un informe que desarrolla en profundidad estas múltiples causas. Las autoridades chilenas informaron que los visitantes israelíes registrados en 2024 y 2025 no superaron el 1% del total anual. También circuló el video de un joven que filmó en un parque nacional de Santa Cruz a una pareja supuestamente israelí iniciando un fuego.
Incendios en Patagonia y la teoría del 'Plan Andinia'
El artículo analiza el resurgimiento de la teoría conspirativa del 'Plan Andinia' en el contexto de los incendios de Patagonia. La autora argumenta que estas teorías desvían la atención de las causas reales, como la inacción del Estado, el extractivismo y la crisis climática, y al mismo tiempo alimentan el crecimiento del xenofobismo y el nacionalismo de derecha.