Crisis en el sistema de bomberos de Argentina

Los incendios forestales en Patagonia han expuesto una profunda crisis en el sistema argentino de respuesta a incendios. Los bomberos voluntarios denuncian la falta de fondos, agravada por la falta de planificación, la confusión de roles y los déficits históricos, poniendo en riesgo la vida de los rescatistas.


Mientras los incendios forestales avanzan sin control en la Patagonia y obligan al corte de la Ruta 40 en distintos tramos de Chubut, la denuncia de los bomberos voluntarios por la falta de envío de fondos nacionales volvió a poner en primer plano una crisis profunda y estructural del sistema argentino de respuesta al fuego. La Federación Bonaerense de Asociaciones de Bomberos Voluntarios señaló que durante 2025 los casi mil cuarteles del país recibieron solo la mitad de los 66 millones de pesos anuales que les corresponden. Mientras los directivos de algunas federaciones reclaman fondos para albergue, en el terreno muchos brigadistas carecen de elementos básicos de protección personal: calzado adecuado, indumentaria específica, mochilas forestales en condiciones y una logística alimentaria acorde al enorme desgaste físico que enfrentan. Gabriel Sandoval, titular de los bomberos de Lanús Oeste y secretario de la entidad, explicó que alrededor del 70 por ciento de los cuarteles depende de esos fondos para subsistir y sostener su operatividad básica. Especialistas en manejo del fuego, consultados por Total News Agency, advierten que la falta de fondos es solo una de las múltiples falencias de un sistema que arrastra déficits históricos. Cada verano, cuando el fuego avanza, el país vuelve a debatir los mismos problemas, con los mismos actores y, en muchos casos, con las mismas consecuencias. El recorte de fondos, lejos de ser una solución, profundiza un sistema ya debilitado por la falta de prevención, coordinación interjurisdiccional, capacitación y planificación estratégica. En muchos casos, continúan combatiendo incendios con recursos mínimos, sosteniéndose con comida improvisada y jornadas extenuantes. Otro punto clave es la confusión entre roles. Se incorporan aviones de gran porte que no siempre se adaptan a la topografía local, mientras escasean aeronaves más pequeñas y flexibles. La alerta temprana funciona razonablemente bien, pero no encuentra correlato en acciones concretas en el territorio. La ley 25.054, que regula el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios desde 1998, establece que el financiamiento proviene del cinco por mil de las primas de los seguros automotores y de viviendas, un dinero que el Estado nacional recauda pero que, según denuncian los bomberos, no transfiere en tiempo y forma a sus destinatarios.