Francia, 31 de diciembre de 2025 (NA) — El calor es sofocante en Argentina, transitándose el último día del tercer año más cálido jamás registrado, tras 2024 y 2023, según datos provisionales que Copernicus confirmará en su balance anual a principios de enero. Se batieron 120 récords mensuales de temperatura en más de 70 países, una referencia que adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta la falta de datos climáticos detallados en muchos países con menos recursos, lo que dificulta una visión completa del clima mundial, según pudo verificar la Agencia Noticias Argentinas. Así y todo, los episodios de calor extremo desde 2015 se volvieron casi diez veces más probables, según el informe anual de la red World Weather Attribution (WWA). Estos científicos evalúan el papel del cambio climático provocado por la actividad humana en los fenómenos meteorológicos extremos. En muchos lugares, el invierno fue inusualmente templado, seguido por una primavera excepcionalmente cálida y seca. Este adelanto del calor favoreció una evaporación acelerada del agua del suelo, debilitando la vegetación desde etapas tempranas del año. Cuando llegó el verano, gran parte del territorio ya estaba en condiciones críticas. Datos de Copernicus La agencia francesa AFP elaboró su propio análisis a partir de miles de millones de datos, procedentes de modelos climáticos, una veintena de satélites de distintos países y estaciones meteorológicas en tierra, mar y aire, que cubren todo el planeta, hora a hora, desde 1970. De resultas de estas ponderaciones surge que todos los países de Asia Central están cerca de batir o igualar su récord anual de temperatura, con Tayikistán a la cabeza. Este país montañoso y sin salida al mar, donde solo el 41% de la población tiene acceso a agua potable segura, soportó este año las temperaturas más anómalas del mundo, más de 3°C por encima de sus promedios estacionales (1981-2010). Desde mayo, batió su récord mensual de temperatura cada mes, con la excepción de noviembre. Los vecinos Kazajistán, Irán y Uzbekistán también registraron temperaturas entre dos y tres grados por encima de la media estacional. Los récords de temperatura también afectan a varios países del Sahel y de África Occidental —Malí, Níger, Nigeria, Burkina Faso y Chad—, donde las temperaturas de 2025 superaron entre 0,7 y 1,5 °C la media estacional, según el país, desviaciones poco habituales en estas latitudes. En efecto, los países del Sahel se encuentran entre los más vulnerables a este aumento de las temperaturas, en un contexto en el que muchos ya enfrentan conflictos armados, inseguridad alimentaria y altos niveles de pobreza. Europa abrasada Un verano atípico hizo que una decena de países europeos hayan batido su récord anual de temperatura en 2025. Suiza y varios países de los Balcanes registraron temperaturas estivales que superaron en dos e incluso tres grados la media estacional. España, Portugal y el Reino Unido también soportaron el peor verano de sus series históricas de medición. En la península ibérica, el calor provocó incendios gigantescos, mientras los británicos sufrieron escasez de agua como consecuencia de que la primavera fue la más seca en más de un siglo. Si bien relativamente a salvo de la ola de calor que afectó al continente a finales de junio, Europa del Norte vivió en cambio un otoño anormalmente cálido. Para Noruega, Suecia, Finlandia e Islandia, 2025 se sitúa entre los dos años más cálidos de los que se tengan datos. En Argentina, 2025 cierra con temperaturas extremadamente altas en gran parte del país, especialmente en la región central y el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde se rozaron valores cercanos a los 40 °C antes de Año Nuevo. IP El cambio climático está intensificando los extremos meteorológicos, alterando ritmos estacionales y poniendo en jaque a especies, suelos y reservas de agua.
2025 sofocante: Argentina y el mundo rompen récords de temperatura
2025 se posiciona como el tercer año más cálido de la historia, con récords de temperatura rotos en todo el mundo. El análisis indica que las olas de calor extremas son diez veces más probables, amenazando regiones vulnerables como el Sahel y Asia Central, donde Tayikistán registró temperaturas anómalamente altas.