Este pequeño pueblo costero, ubicado a 25 kilómetros de Mar del Plata, cuenta con menos de mil habitantes. En los últimos años se ha convertido en un destino popular para quienes buscan tranquilidad y un contacto directo con la naturaleza. Sus playas son amplias y casi desiertas, y sus calles de tierra crean una atmósfera única de calma.
Es fácil caminar por la orilla, andar en bicicleta por las rutas locales y explorar el pequeño bosque que rodea la localidad. Los visitantes valoran la amabilidad de los vecinos, la ausencia de ruido y la posibilidad de disfrutar del mar incluso en temporada alta.
Los platos de pescado, preparados con ejemplares frescos capturados directamente en la costa, son una de las especialidades. En el centro del pueblo se encuentra el pequeño café Peixees, que sirve platos de mariscos, y el Anfiteatro Municipal Pedro Alejandro acoge espectáculos teatrales y familiares durante el verano.
La Caleta ofrece un verdadero escape del bullicio urbano, donde cada quien puede encontrar la combinación perfecta de naturaleza y comodidad.