El aumento del gas envasado tensó nuevamente el frente social en Formosa, con reportes de precios disparados en garrafas de 10 kilos y recargas, y alertas por ventas fuera de los valores de referencia. Organizaciones sociales y vecinaales indicaron que el salto de precios impactó de lleno en hogares que dependen del gas envasado, en un contexto de alta demanda por el clima y restricciones en el acceso a redes, y con grandes diferencias en el mercado minorista. Según la Agencia Noticias Argentinas, se multiplicaron las denuncias sobre "precios abusivos", especialmente en operaciones fuera de los canales formales y con valores superiores a los habituales. Este fenómeno se observa en barrios y localidades donde la brecha entre el precio oficial y el final empuja a los consumidores a comprar donde haya disponibilidad inmediata. La situación también reactivó el debate sobre controles, fiscalización y abastecimiento, en una provincia donde el gas envasado es un insumo crítico para cocinar y calefaccionar en amplios sectores sin acceso estable a servicios. En paralelo, se reportaron advertencias sobre el circuito informal, con pedidos de intervención para evitar una escalada descontrolada de precios de un producto esencial. El escenario revela un dato común: la suba no es una corrección menor, sino un golpe directo al gasto cotidiano, con mayor impacto en hogares de bajos ingresos.
La suba del gas envasado tensó el frente social en Formosa
En la provincia argentina de Formosa, se multiplican las denuncias por el aumento del precio del gas envasado. Organizaciones sociales reportan un impacto directo en hogares de bajos ingresos, mientras las autoridades debaten controles para evitar una escalada descontrolada de precios de un producto esencial.