Argentina posee reservas estimadas de cobre de 90-116 millones de toneladas y 18 proyectos en desarrollo, principalmente en las provincias de San Juan, Salta y Mendoza. Cuenta con la mayor inversión bajo el régimen RIGI (proyecto Filo del Sol en Vicuña), pero aún no se afianza en la gran minería nacional ni le hace sombra a Chile, su principal exportador. Entre los 18 proyectos de gran escala, destacan José María, Los Azules, El Pachón, Taca Taca y MARA, según relevó la Agencia Noticias Argentinas. Se proyectan inversiones superiores a los 35.000 millones de dólares para los próximos años, que lo convertirían en el principal mineral de exportación, con un despegue previsto entre 2026 y 2028. El yacimiento de Filo del Sol en Vicuña (San Juan/Chile) se ha convertido en uno de los hallazgos de cobre y oro más importantes de los últimos 30 años. Con una inversión inicial de al menos 2.000 millones de dólares bajo el régimen RIGI, el proyecto impulsado por BHP y Lundin Mining podría demandar hasta 15.000 millones y comenzar a exportar cobre, oro y plata a partir de 2030. Argentina no produce cobre a escala industrial desde el cierre de Bajo de la Alumbrera en Catamarca en 2018, pero concentra proyectos de clase mundial. Los plazos mineros, la falta de infraestructura y la incertidumbre regulatoria explican por qué el potencial no se traduce en minas en operación. Lógica de corto plazo. La minería de cobre no funciona con una lógica de corto plazo. Entre el descubrimiento de un yacimiento y la entrada en producción pueden transcurrir dos o tres décadas. Estudios geológicos, ingeniería, permisos ambientales, financiamiento y construcción conforman una secuencia larga y costosa. Según un análisis de S&P Global, en países como Estados Unidos, uno de los mercados más desarrollados y con amplia data histórica, el desarrollo de una mina desde el descubrimiento hasta la producción puede tomar casi 29 años, con casos específicos que superan los 35 años. De manera similar, la Agencia Internacional de Energía señala que el desarrollo tradicional de proyectos de minerales críticos suele llevar en promedio alrededor de 17 años desde el descubrimiento hasta la producción. En proyectos de gran escala, la decisión de invertir no se basa únicamente en la calidad del yacimiento. Las empresas evalúan si el país ofrece condiciones mínimas de soporte: redes ferroviarias, acceso a energía eléctrica, disponibilidad hídrica, rutas, puertos y logística integrada. Infraestructura. En mercados competitivos, buena parte de esa infraestructura es provista o facilitada por el Estado. En Argentina, en cambio, esos costos suelen recaer directamente sobre los proyectos. “Si una empresa enfrenta un proyecto de 2.000 millones de dólares en Argentina y otro de igual magnitud en Chile, pero en el segundo caso ya existen rutas, puertos y acceso a energía, mientras que en el primer todo debe ser construido por el inversor, la comparación se vuelve evidente”, es el ejemplo más contundente, que remite a la experiencia de Vaca Muerta. Entre los factores regulatorios, la Ley de Glaciares aparece como un condicionante relevante para buena parte de los proyectos de cobre. A diferencia de otros países con presencia de glaciares y actividad minera, el marco argentino establece una presunción de incompatibilidad automática en zonas periglaciares, lo que restringe el avance de proyectos incluso antes de una evaluación ambiental específica.
Argentina: potencial del cobre y desafíos en el camino a la minería industrial
Argentina posee un inmenso potencial en el sector minero, con reservas de cobre estimadas en 90-116 millones de toneladas. El país tiene 18 proyectos principales, incluyendo el célebre yacimiento Filo del Sol, y planea inversiones por más de 35.000 millones de dólares. Sin embargo, este potencial se ve frenado por factores como los plazos prolongados de los proyectos, la infraestructura inadecuada y la incertidumbre regulatoria. El artículo analiza por qué Argentina, a pesar de contar yacimientos de clase mundial, aún no puede competir con líderes como Chile, y qué es necesario para superar estas barreras.