Economía Política Local 2026-02-18T13:38:20+00:00

Fabricante argentino de neumáticos Fate cierra su planta más grande

La empresa argentina de neumáticos Fate anunció el cierre inmediato de su planta en Virreyes y el despido de sus 920 empleados. La decisión, tomada en el contexto de aceleración de importaciones y la 'guerra de precios', amenaza miles de empleos y se convierte en símbolo de la crisis industrial local.


Fabricante argentino de neumáticos Fate cierra su planta más grande

La empresa argentina fabricante de neumáticos Fate comunicó este miércoles el cese inmediato de actividades en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, y anunció la extinción de los contratos de trabajo de su dotación, estimada en 920 empleados. La planta, considerada la mayor del sector en Argentina, tenía capacidad para superar los cinco millones de neumáticos anuales y ocupaba un rol central en el abastecimiento de la cadena automotriz y del mercado de reposición, además de sostener exportaciones en distintos períodos. El anuncio no llegó como un relámpago aislado sino como la culminación de una degradación que la propia firma venía advirtiendo desde 2024. "comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires", indica el comunicado de la compañía al que accedió la Agencia Noticias Argentinas. Se trata de la planta más grande del país, con una capacidad productiva que superaba los cinco millones de neumáticos por año. ¿Por qué cierra Fate? Tras anunciar la decisión del cierre, la firma expresó que "los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo". En el comunicado, Fate repasó su historia y señaló que "a lo largo de más de ocho décadas FATE construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad". La firma remarcó que es una empresa de capitales argentinos que "generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales, exportó tecnología y contribuyó al entramado productivo del país", y agregó que "esa identidad nos define y nos acompañará en los desafíos que se presenten hacia adelante". Finalmente, desde la compañía se despidieron agradeciendo: "expresamos nuestro profundo agradecimiento a quienes nos acompañaron en este recorrido: nuestros colaboradores, clientes, proveedores y a todos aquellos que confiaron en nuestra industria". En paralelo, en el mundo empresario dan por hecho que Javier Madanes Quintanilla concentrará su agenda en el conglomerado metalúrgico vinculado a Aluar, mientras el capítulo industrial de Fate queda, al menos por ahora, clausurado con una decisión que vuelve a exponer el costo social de los cambios de mercado en la economía real. En esa línea, la compañía y voceros cercanos al grupo sostuvieron que el cierre será ordenado: se cancelarán obligaciones con trabajadores, proveedores y entidades financieras, y luego se procederá a la liquidación de la operación industrial. En la trastienda económica, el punto de quiebre que más se repite entre industriales y comerciantes del rubro es la aceleración de las importaciones y el derrumbe del poder de fijación de precios. Aún no se definió el destino del predio de San Fernando, mientras el sector observa con preocupación la evolución del mercado y la capacidad de adaptación frente a la competencia externa. Con el cese de actividad, se apaga una marca que durante generaciones formó parte del desarrollo productivo argentino y que fue símbolo de una etapa en la que la industria local ocupaba un lugar central en la economía nacional. Según allegados a la compañía, el proceso será de cierre ordenado: se pagarán indemnizaciones conforme a la ley vigente y se cancelarán compromisos con proveedores, bancos y acreedores. En un comunicado firmado por el directorio, la firma señaló que "los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente", en alusión al contexto de apertura comercial y creciente competencia externa. Una planta emblemática que baja la persiana. La planta, ubicada en un predio de 40 hectáreas y con más de 157.000 metros cuadrados cubiertos, tenía capacidad para producir más de 5 millones de cubiertas por año. La decisión implica la liquidación completa del negocio y la clausura de una fábrica que durante más de ocho décadas fue emblema del entramado industrial local. No se trata de un concurso de acreedores ni de un procedimiento preventivo de crisis. La histórica fabricante argentina de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de la totalidad de sus 920 empleados. Sin embargo, el escenario reciente mostró que la "guerra de precios" y la apertura comercial reordenaron el tablero, beneficiando al consumidor en el corto plazo pero poniendo en jaque a la fabricación doméstica y a su red de proveedores. Por lo pronto, el cierre abre interrogantes sobre el impacto en la cadena autopartista, el abastecimiento local, el destino del predio industrial y el alcance del conflicto sindical en un rubro que ya venía marcado por negociaciones salariales ásperas y paros recurrentes. La compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, descartó que se trate de un concurso preventivo o una reestructuración y planteó, en cambio, un cierre definitivo con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la normativa vigente, en una decisión que vuelve a tensionar el clima social en la industria del neumático y profundiza el impacto de la apertura importadora sobre la producción local. Según el texto difundido por el directorio, la empresa atribuyó el desenlace a "cambios en las condiciones de mercado" que, a su criterio, obligan a encarar el futuro "desde un enfoque diferente", pese a reivindicar su "vocación industrial" y el recorrido de más de ocho décadas en el país. Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtieron en los últimos días sobre la pérdida de más de 60.000 puestos industriales desde agosto de 2023 y reclamaron avanzar en reformas que reduzcan la presión fiscal y mejoren la competitividad. El caso Fate se convierte así en uno de los cierres industriales más significativos de los últimos años, tanto por su historia como por la magnitud del impacto laboral. En el sector recuerdan que Fate ya había atravesado recortes previos de personal y ajustes de turnos en años anteriores, y que en 2024 había argumentado pérdida de competitividad, caída de ventas y encarecimiento de costos para solicitar mecanismos formales de crisis. Ese shock obligó a fabricantes y cadenas comerciales a ajustar precios, con rebajas que llegaron al 15% en líneas específicas, deteriorando márgenes en un negocio altamente intensivo en energía, logística y capital de trabajo. En ese marco, la empresa describió tres factores que, combinados, terminaron por "dinamitar" su ecuación productiva: la competencia de productos importados con precios de ingreso difíciles de igualar para la producción nacional; el "laberinto" macroeconómico asociado a presión impositiva, restricciones y costos financieros; y un frente laboral atravesado por conflictividad y debates sobre productividad. Más recientemente, ambas compañías implementaron retiros voluntarios o procedimientos preventivos de crisis. La decisión se conoce en medio de un debate más amplio sobre el rumbo de la política comercial y laboral. Su cierre marca un punto de inflexión en un sector que ya atravesaba una etapa de retracción. Fate, acrónimo de Fábrica Argentina de Telas Engomadas, nació en 1940 y fue pionera en la producción de neumáticos radiales en el país. Buenos Aires, 18 febrero (NA)– La empresa argentina fabricante de neumáticos Fate comunicó este miércoles que cerrará de manera inmediata y que despedirá a 920 empleados. "Fate S.A.I.C.I." En ese mismo período, el empleo en la actividad se redujo en más de 6.400 puestos. En mayo de 2024, la empresa ya había despedido a 97 trabajadores al advertir una "sostenida pérdida de competitividad exportadora". En aquel momento mencionó factores como presión impositiva, restricciones cambiarias, costos laborales, infraestructura deficiente y conflictividad gremial. El sector había atravesado en 2022 un prolongado conflicto sindical con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), que paralizó las tres principales plantas del país, incluyendo las de Pirelli y Bridgestone. Su presidente, Javier Madanes Quintanilla, también es titular de Aluar, compañía en la que concentraría ahora sus esfuerzos. El cierre se produce en un contexto de fuerte incremento de importaciones de neumáticos, particularmente desde Asia. También se destacó por su inserción exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina. El grupo es controlado por la familia Madanes Quintanilla. En el sector privado subrayan que fabricar localmente se volvió más caro que importar, particularmente cuando el mercado se desacelera y el inventario crece en depósitos. La dimensión social estalló casi en simultáneo con el anuncio. Voceros gremiales sostienen que el cierre deja a cientos de familias sin sustento inmediato y anticiparon medidas de fuerza y presentaciones ante la autoridad laboral, mientras la empresa remarcó que depositará indemnizaciones y haberes adeudados dentro de los plazos legales. El caso Fate adquiere, además, un valor simbólico en el mapa industrial: era la firma local de mayor identidad "nacional" dentro de un mercado donde compiten multinacionales con abastecimiento global. Virreyes, 18 de febrero de 2026-Total News Agency-TNA-La histórica fabricante argentina de neumáticos Fate S.A.I.C.I. comunicó este miércoles el cese inmediato de actividades en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, y anunció la extinción de los contratos de trabajo de su dotación, estimada en 920 empleados. Durante la mañana se registraron protestas de trabajadores y delegados en el predio de San Fernando, con presencia policial dentro y fuera de la planta. De acuerdo con un informe de la consultora PxQ, entre 2023 y 2025 las importaciones del sector crecieron 34,8%, mientras que los precios internos bajaron 42,6%. En 2025, el salto de importaciones alcanzó niveles récord para un solo mes: se contabilizaron 869.525 neumáticos importados en mayo (sumando autos/camionetas y transporte pesado), un volumen señalado como el más alto en más de dos décadas. El mercado local quedó inundado por cubiertas importadas —con fuerte presencia de origen chino— en un escenario de reducción arancelaria y mayor oferta, que presionó a la baja los valores internos. La compañía recordó que fue pionera en el suministro de neumáticos radiales para la plataforma automotriz y sostuvo haber sido el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, con presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina. En ese contexto, se reportó la detención de Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino), en medio de un episodio de máxima tensión por el control de accesos y la posibilidad de una toma del establecimiento.

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