El ex ministro de Economía y ex intendente de Tigre, Julio De Vido, José López y los hermanos Sergio y Pablo Schoklender son los acusados en el juicio oral por "Sueños Compartidos", que volvió a poner en foco una de las matrices más escandalosas del kirchnerismo: la combinación de discurso de derechos humanos, fondos públicos, adjudicaciones irregulares y obras inconclusas. Sergio Massa, quien declaró como testigo, reconoció que hubo "incumplimientos" en las obras ejecutadas por la Fundación Madres de Plaza de Mayo y admitió que el municipio debió terminar con fondos propios parte de los trabajos que la fundación no concluyó. Durante su declaración, Massa quedó en una situación de fuerte contradicción al ser exhibidos cheques con su firma, después de haber negado o relativizado ese recuerdo. Massa también reconoció que el municipio de Tigre hizo denuncias penales en su momento y que optó por continuar las obras por su cuenta tras la interrupción de pagos nacionales. Mantuvo reuniones con Sergio Schoklender mientras el esquema seguía funcionando. En su declaración, sostuvo que no había firmado personalmente los convenios iniciales de 2009 porque en ese período había pedido licencia como intendente para asumir como jefe de Gabinete nacional y que quien rubricó entonces fue el intendente interino Julio Zamora. La causa investiga un presunto desvío de más de 206 millones de pesos sobre un total de 748 millones transferidos por el Estado al programa habitacional.
Juicio por "Sueños Compartidos": Massa reconoció incumplimientos en la Fundación
Sergio Massa declaró en el juicio por presunto desvío de fondos en un programa habitacional, reconociendo incumplimientos de la fundación y contradicciones en su testimonio.