Cierre de la planta FATE en Argentina: un legado complejo

El cierre de la histórica planta de neumáticos FATE en San Fernando, Argentina, no se debe únicamente a la apertura de importaciones, sino a una compleja interacción de factores: años de conflicto laboral, instalaciones de producción obsoletas y dudas sobre la estrategia financiera de la dirección. Este caso desafía los modelos de desarrollo industrial del país.


Cierre de la planta FATE en Argentina: un legado complejo

La combinación de costos laborales elevados, pérdida de productividad por interrupciones y caída de ventas terminó configurando un escenario crítico. El comunicado oficial que anunció el cierre habló de “cambios en las condiciones de mercado”. El sindicato, por su parte, defendió aumentos por inflación y mejoras en condiciones laborales que consideraba históricamente postergadas. El enfrentamiento alcanzó niveles inéditos: negociaciones paritarias trabadas durante meses, intervención del Ministerio de Trabajo y advertencias empresarias sobre inviabilidad operativa. En ese escenario, FATE, junto con otras fabricantes locales, vio deteriorarse su participación. Sin embargo, en el sector también se mencionaba puertas adentro una preocupación estructural: la modernización tecnológica de la planta no avanzó al ritmo de competidores globales. La empresa denunció reiteradamente sobrecostos derivados de medidas de fuerza y rigideces en los esquemas de turnos. En varias oportunidades, la producción se reanudó tras acuerdos temporales que luego volvieron a tensarse. Por otro, la discusión sobre qué modelo industrial puede sostenerse en un país que alterna ciclos de protección y apertura. Por un lado, el futuro de cientos de trabajadores en un sector que supo ser estratégico para la sustitución de importaciones. Si bien el ingreso masivo de cubiertas extranjeras —en especial provenientes de Asia— comprimió márgenes y forzó una fuerte baja de precios en el mercado local, el final de la fábrica de San Fernando expone un entramado más complejo: años de conflictividad sindical extrema, cuestionamientos por falta de reinversión productiva y antecedentes de estructuras offshore vinculadas al grupo empresario controlado por Javier Madanes Quintanilla. En los últimos dos años, la reducción progresiva de aranceles a la importación de neumáticos y la flexibilización del comercio exterior generaron un shock competitivo. Voces críticas del propio mercado sostienen que la rentabilidad generada en años de protección arancelaria no siempre se tradujo en expansión industrial proporcional. El nombre de Javier Madanes Quintanilla, titular del grupo que también controla Aluar, aparece además en investigaciones periodísticas sobre estructuras offshore. Reportes publicados por La Nación años atrás, con documentación analizada en conjunto con el ICIJ, detallaron la existencia de fideicomisos y sociedades en jurisdicciones como Panamá y otras plazas internacionales vinculadas a la familia empresaria. Mientras grupos internacionales reinvirtieron en automatización y eficiencia energética, la compañía argentina mantuvo esquemas productivos más costosos. A ello se suman los debates sobre la estrategia financiera del grupo, cuyo crecimiento patrimonial se consolidó históricamente con la expansión de Aluar, proyecto nacido en los años setenta con impulso estatal y participación de figuras como José Ber Gelbard, y que luego derivó en un conglomerado diversificado. El cierre de FATE deja más de un interrogante abierto. La experiencia reciente demuestra que ni el blindaje arancelario garantiza eficiencia permanente ni la liberalización abrupta compensa años de desinversión y conflicto estructural. El mercado, que hasta 2023 operaba con valores elevados y episodios de desabastecimiento, pasó a exhibir sobreoferta y descuentos de hasta 15% en determinados segmentos. Buenos Aires - 18 de Febrero de 2026 - Total News Agency - TNA - El cierre de la histórica planta de FATE no puede explicarse únicamente por la apertura de las importaciones de neumáticos. Informes privados y coberturas de medios económicos señalaron un salto de importaciones superior al 30% y una caída significativa de precios en dólares y en pesos. Bajo la conducción de Alejandro Crespo, el gremio de los trabajadores del neumático protagonizó en los últimos años uno de los ciclos de huelgas más duros de la industria argentina. No existen condenas judiciales por esos mecanismos, pero la exposición pública alimentó cuestionamientos sobre la asignación de capital y la estrategia financiera del holding en momentos en que la industria local demandaba mayor reinversión. A este cuadro se suma un factor determinante: la conflictividad con el SUTNA. Paros prolongados, bloqueos de planta y disputas salariales llevaron a paralizaciones completas de la producción en 2022 y 2023. Pero el análisis integral sugiere que el desenlace fue el resultado de un triple impacto: apertura importadora con caída de precios, estructura productiva rezagada y un conflicto gremial permanente que erosionó competitividad. Más recientemente, revelaciones de los llamados Pandora Papers difundidas por el Diario AR mencionaron la utilización de trusts en el exterior con fines de planificación patrimonial e inversión inmobiliaria en Estados Unidos.