La Provincia de Buenos Aires usa IA para recaudar impuestos, ignorando la seguridad

El gobierno provincial de Buenos Aires es criticado por usar tecnología avanzada de IA casi exclusivamente para recaudar impuestos, mientras su aplicación en seguridad pública y prevención del delito queda sistemáticamente postergada. Expertos y ciudadanos expresan su preocupación, destacando el contraste entre los métodos modernos de control fiscal y la falta de herramientas efectivas para combatir robos de autos, narcotráfico y crimen organizado.


Según expertos, la información recolectada por estos sistemas podría transformarse en evidencia digital sólida para los fiscales, acortando los plazos judiciales y fortaleciendo las causas penales. Estados Unidos y México unen fuerzas contra los ataques criminales de drones en la frontera. Las críticas apuntan directamente a la orientación política del Ejecutivo provincial. Este tipo de tecnología ya es utilizada en otros países para desarticular redes criminales, reducir tiempos de respuesta y mejorar la eficacia de las investigaciones fiscales. En corredores viales y autopistas, la instalación de cámaras inteligentes combinadas con drones de despliegue rápido facilitaría la detección de robos en tiempo real, persecuciones controladas y la identificación de bandas organizadas que operan con logística y rutas preestablecidas. Especialistas en seguridad consultados por TNA sostienen que la Provincia podría utilizar las capacidades técnicas para desplegar drones inteligentes, análisis de imágenes en tiempo real y sistemas de detección automatizada, pero decide no aplicarlas a problemáticas que afectan de manera directa a millones de bonaerenses. Drones en El Salvador detectan bandas criminales. En particular, subrayan que los drones podrían articularse de forma inmediata con las denuncias por robos automotores, permitiendo el seguimiento aéreo de vehículos sustraídos desde el momento de la alerta, previamente detectados por una cámara vial. El sistema permite acelerar los tiempos de detección, notificación y regularización, con trámites completamente digitalizados para los contribuyentes. El titular de ARBA, Cristian Girard, explicó que la plataforma permite visualizar online las mejoras detectadas, realizar descargos automatizados y presentar declaraciones juradas web de avalúo, consolidando un esquema de control fiscal más eficiente. Sin embargo, el uso selectivo de esta tecnología generó fuertes críticas. Por Dario Rosatti. La Plata, 24 de enero de 2026 - Total News Agency - TNA - La aplicación de inteligencia artificial por parte del gobierno de la provincia de Buenos Aires volvió a quedar bajo cuestionamiento, luego de que se confirmara que la tecnología más avanzada se destina casi exclusivamente a fines recaudatorios, mientras sigue sin aplicarse de manera sistemática a la seguridad pública, la prevención del delito y la lucha contra el narcotráfico. En ese marco, la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires puso en marcha el sistema M2, una herramienta de fiscalización catastral automatizada que utiliza inteligencia artificial para detectar construcciones no declaradas y subdeclaraciones impositivas. El debate sobre el sistema M2 dejó así expuesta una discusión más amplia sobre el modelo de gestión provincial y el destino de la innovación tecnológica. Bajo la gestión del gobernador Axel Kicillof, la Provincia prioriza el uso de inteligencia artificial para maximizar la recaudación, mientras posterga su implementación en áreas clave como la seguridad, el control del narcotráfico, la detección de tomas de tierras y la protección del espacio público. A ello se suma la preocupación por el manejo de grandes volúmenes de datos sensibles. Los vecinos podrían verse favorecidos en la baja de los seguros, por menos robos y hallazgos. Además, el uso de drones equipados con cámaras térmicas, sensores nocturnos y análisis de patrones permitiría monitorizar ingresos y salidas de narcotraficantes en villas y asentamientos, detectar movimientos sospechosos de vehículos robados y observar puntos de venta de droga al menudeo. Técnicos advierten que la acumulación de información catastral, imágenes aéreas y datos personales en bases de datos con estándares de seguridad discutibles abre la puerta a filtraciones, espionaje interno o usos indebidos de la información, sin que exista un debate público profundo sobre la protección de esos registros. Mientras tanto, la inseguridad, el avance del narcotráfico y los robos automotores continúan siendo problemas cotidianos en amplias zonas del conurbano bonaerense. La pregunta que persiste es si la Provincia seguirá utilizando la inteligencia artificial como instrumento fiscal o si finalmente la pondrá al servicio de una política integral de seguridad que responda a las demandas urgentes de la sociedad. Esa capacidad haría posible rastrear a los delincuentes hasta sus guaridas, identificar zonas de reducción y aportar pruebas fehacientes para la intervención policial y judicial. Para muchos vecinos, el contraste es elocuente: tecnología de punta para cobrar impuestos, pero ausencia de herramientas modernas para seguir a los delincuentes, desarticular búnkers de droga y recuperar el control del territorio.