River Plate resolvió dar un paso institucional fuerte en el conflicto por la salida de Luca Scarlato y declaró persona no grata al representante Martín Guastadisegno, a quien además le prohibió el ingreso a todas las instalaciones del club, desde el estadio Monumental hasta River Camp y el predio de Cantilo. La decisión fue adoptada por la Comisión Directiva en su reunión del jueves por la noche y también alcanza a los socios de la agencia ByG Players. El trasfondo de la medida es la salida de Scarlato, una de las promesas de las inferiores riverplatenses, quien quedó en libertad y pasó al Parma de Italia mediante la figura de patria potestad. Pero River no se quedó sólo en una sanción interna. En el club entienden que, si la denuncia prospera, el expediente podría derivar en multas, suspensiones e incluso una inhabilitación, en una resolución que podría sentar un precedente fuerte para todo el fútbol sudamericano. Más allá del impacto puntual, en River leen el episodio como una pelea de fondo: la defensa de sus juveniles, de su inversión en formación y de un sistema que, sostienen, no puede seguir quedando expuesto a vaciamientos silenciosos disfrazados de decisiones familiares. Desde enero, el club presentó una denuncia formal ante la FIFA contra Guastadisegno, al que responsabiliza por haber intervenido para impedir que el juvenil firmara su primer contrato profesional con la entidad. La acusación apunta a una presunta maniobra deliberada que afectó el proceso formativo del jugador y perjudicó directamente a la institución. Ese monto, de acuerdo con la documentación aportada, rondaría los 200 mil dólares y habría sido respaldado en su relato por la madre del jugador. Guastadisegno también aparece vinculado a los casos de Joaquín Panichelli y Matías Soulé, futbolistas que dejaron sus clubes bajo condiciones similares y luego construyeron sus carreras en Europa.
River Plate declaró a Guastadisegno como persona no grata
River Plate prohibió a su representante Martín Guastadisegno el acceso a todas sus instalaciones por su papel en la salida del joven jugador Luca Scarlato al Parma italiano. El club presentó una denuncia ante la FIFA, acusando al agente de sabotar el contrato y exigiendo sanciones.