Buenos Aires, 1° abril (NA)–El 1° de abril de 1982, horas antes del desembarco argentino en las Islas Malvinas, el contraalmirante Carlos Alberto Büsser reunió a las tropas embarcadas en el buque de desembarco ARA Cabo San Antonio y pronunció una arenga que quedó registrada como uno de los discursos más recordados del inicio de la recuperación de las islas. Hasta ese momento, la operación se mantenía bajo un fuerte secreto operativo. "Esto es lo que vamos a hacer". Según supo la Agencia Noticias Argentinas, desde la cubierta del buque, el jefe de la Fuerza de Desembarco también dejó un mensaje central sobre el sentido histórico de la operación. "Ese momento ha llegado". "Inglaterra humillada", la tapa de una revista francesa haciendo eco del desembarco argentino en las Islas Malvinas. El cierre del discurso quedó grabado como una de las frases más recordadas de aquella madrugada previa al desembarco: "Mañana mostraremos al mundo una fuerza argentina valerosa en la guerra y generosa en la victoria". En pocas horas, las fuerzas argentinas lograron asegurar posiciones clave y consolidar el control sobre la ciudad. Tras enfrentamientos puntuales en la zona de la residencia del gobernador británico, donde murió el capitán Pedro Edgardo Giachino, el gobernador Rex Hunt negoció la rendición alrededor de las 09:30 del 2 de abril. Soldados argentinos en Puerto Argentino tras el desembarco y la captura de efectivos británicos. Datos clave del operativo: Las Fuerzas de Tareas 40 y 20 zarparon desde Puerto Belgrano el 28 de marzo bajo conducción de Büsser. El desembarco inicial se realizó el 2 de abril en Playa Verde y en inmediaciones de la casa del gobernador. A las 06:15 del 2 de abril se aseguró el aeropuerto, lo que permitió el aterrizaje de aviones C-130 Hércules. La capital del archipiélago quedó bajo control argentino en pocas horas mediante una operación anfibia coordinada. El objetivo inicial era recuperar la soberanía y abrir una instancia de negociación posterior con el Reino Unido. En ese contexto afirmó: "El destino ha querido que seamos nosotros los encargados de reparar estos casi 150 años de usurpación", en referencia a la ocupación británica iniciada en 1833. Uno de los puntos más destacados de la arenga fue la instrucción precisa sobre el trato hacia la población civil. Allí ordenó: "Son habitantes del territorio argentino y, por lo tanto, deben ser tratados como lo son todos los que viven en la Argentina", y agregó que debían respetarse estrictamente la propiedad privada y la integridad de las personas. En ese mismo mensaje, Büsser reforzó el carácter disciplinario del operativo al advertir: "Respetarán a las mujeres, a los niños, a los ancianos y a los hombres", y fue aún más contundente al señalar que "si alguien incurre en violación, robo o pillaje, le aplicaré en forma inmediata la pena máxima". También destacó el nivel de preparación previa de las tropas y el entrenamiento realizado durante años para ese momento. La confirmación llegó cuando el propio Büsser explicó con claridad la misión: "Nuestra misión es la de desembarcar en las Islas Malvinas y desalojar a las fuerzas militares y a las autoridades británicas que se encuentran en ellas. Ahora digan conmigo: ¡Viva la Patria!". Cómo fue el desembarco argentino en Malvinas: La Operación Rosario comenzó durante la noche del 1° de abril de 1982 con el despliegue de comandos anfibios en distintos puntos estratégicos cercanos a la capital del archipelago. Durante mucho tiempo hemos venido adiestrando nuestros músculos y preparando nuestras mentes y nuestros corazones para el momento supremo de enfrentar al enemigo. Aunque el personal sabía que participaría en una misión real, la mayoría suponía que el destino sería la zona del Canal de Beagle.
El discurso del almirante Büsser antes del desembarco en Malvinas
En el 40 aniversario de la operación de recuperación de las Islas Malvinas, recordamos el discurso del contraalmirante Carlos Büsser a las tropas argentinas antes de comenzar la operación militar. En su discurso, subrayó la importancia histórica de la misión, ordenó respetar a la población civil y exhortó a los soldados a la disciplina.