Buenos Aires, 24 marzo (NA)–Jorge Rafael Videlallevaba más de un año y medio como presidente de facto cuando,en diciembre de 1979, soltó una frase que quedó perpetrada en la historia de nuestro país y expuso el verdadero fin que llevó adelante la última dictadura militar. En una conferenciadespués de la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el periodista de laAgencia Noticias ArgentinasJosé Ignacio López preguntó sobre las personas que estaban siendo buscadas sin éxito por sus familiares. Sin inmutarse, Videla arrojó: “No está ni muerto ni vivo, está desaparecido”. Esas palabras, en respuesta a la pregunta del periodista, ocultaban la acción represiva del régimen: los secuestros ilegales, las torturas y los llamados “vuelos de la muerte”. En unaentrevista, López reveló que se basó en un discurso del Papa Juan Pablo IIdos meses atrás para formular su pregunta. El historiador Felipe Pigna, en el documental ‘Memoria para Construir’, calificó la intervención de López como “muy valiente” y destacó que su objetivo era incomodar a Videla para que dijera “lo que ellos pensaban y lo que ellos hicieron”. Tras ese momento, López se convirtió en un referente de la ética profesional y la libertad de prensa. Tras la vuelta a la democracia, fue vocero presidencial de Raúl Alfonsín, con quien mantuvo una estrecha relación. “La prensa tiene un papel en la democraciay una función que cumplir en elfuncionamiento de las instituciones: comovoceroesrepresentar el voz del presidenteante los periodistas y comoperiodista estar al servicio de la opinión públicay la libertad de expresión”, resaltó López.
La frase famosa de Videla: 'No está ni muerto ni vivo, está desaparecido'
El contexto histórico de la famosa frase de Jorge Rafael Videla de 1979, que expuso las políticas represivas de la dictadura militar en Argentina y se convirtió en un símbolo de la tragedia de los desaparecidos.