La decisión fue tomada directamente por el Presidente y anunciada sin que varios actores clave del oficialismo estuvieran al tanto, lo que provocó sorpresa incluso dentro del propio entorno presidencial. Este episodio afectó particularmente a Santiago Caputo y a su colaborador en el área judicial, Sebastián Amerio, quien ocupaba la segunda línea del ministerio y aspiraba a continuar con influencia en esa cartera. La experiencia duró poco: Franco terminó alejándose del cargo meses después, lo que dejó al descubierto el peso creciente de Karina Milei en la arquitectura política del gobierno. Ese proceso quedó aún más claro cuando el Ejecutivo reorganizó el gabinete. Manuel Adorni, vocero presidencial y dirigente cercano a Karina Milei, asumió la jefatura de Gabinete, mientras que el ministerio del Interior quedó en manos de Diego Santilli, un dirigente del PRO con llegada directa al Presidente y buena relación con el ministro de Economía Luis Caputo. En ese contexto de reacomodamientos, la designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia, en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, terminó de sacudir al oficialismo. También se deterioró la relación con la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien había sido una figura clave en la fórmula presidencial pero fue progresivamente desplazada del círculo íntimo de decisiones antes incluso de la asunción. En los primeros meses de gestión, la dinámica del poder se estructuró en torno al llamado “Triángulo de Hierro”, integrado por Javier Milei, Karina Milei y el asesor político Santiago Caputo, considerado uno de los arquitectos de la estrategia electoral libertaria. Sin embargo, esa estructura comenzó a mostrar fisuras con el paso del tiempo. Las tensiones entre Caputo y la secretaria general de la Presidencia se fueron profundizando. Sin exposiciones públicas ni contacto frecuente con la prensa, la funcionaria construyó un círculo cerrado de decisiones que se apoya en su relación directa con el Presidente. El Presidente intentó contener la disputa incorporando al entonces jefe de Gabinete Guillermo Franco a las reuniones de coordinación en la Residencia de Olivos, con la intención de equilibrar posiciones. Según fuentes políticas, Amerio fue informado de los cambios mientras participaba en una reunión del Consejo de la Magistratura, y debió retirarse abruptamente tras recibir la noticia. El reemplazo generó además un nuevo movimiento dentro del área judicial: el lugar que ocupaba Amerio será asumido por el abogado Santiago Viola, identificado con el sector político cercano a Karina Milei. La tensión se evidenció públicamente durante el acto de jura de Mahiques en la Casa Rosada, donde el saludo entre Caputo y la secretaria general fue descrito por testigos como frío y distante. Varios colaboradores cercanos a Javier Milei durante la campaña quedaron relegados o directamente fuera del gobierno una vez instalada la administración libertaria. Al mismo tiempo, datos de ARCA indican que la recaudación tributaria de febrero registró una caída real del 9,7% interanual. La situación genera preocupación entre los gobernadores, varios de los cuales observan señales de deterioro en la imagen presidencial vinculadas a la pérdida de empleo y al estancamiento del poder adquisitivo de los salarios. En paralelo, el escenario internacional también introduce incertidumbre. La reciente designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia del gobierno de Javier Milei no sólo reconfiguró el tablero judicial sino que dejó al descubierto una compleja trama de disputas internas en la cúpula del poder libertario, donde la figura central parece ser la de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y principal estratega política del oficialismo. Desde el inicio de la gestión, Karina Milei consolidó un esquema de poder singular dentro de la administración. En ámbitos judiciales se recuerda que Mahiques tuvo vínculos profesionales con dirigentes del fútbol argentino, entre ellos Pablo Toviggino, tesorero de la AFA y estrecho aliado del presidente del organismo Claudio “Chiqui” Tapia. Ambos dirigentes se encuentran bajo investigación judicial por presuntas irregularidades vinculadas al manejo de aportes previsionales de empleados de la Asociación del Fútbol Argentino, además de sospechas de evasión por montos que, según estimaciones judiciales, superarían los 19.000 millones de pesos. Tras asumir el cargo, Mahiques negó públicamente tener una relación personal con Toviggino, aunque en tribunales de Comodoro Py persisten versiones sobre contactos previos en ámbitos profesionales. La polémica se intensificó cuando el nuevo ministro dispuso el desplazamiento del titular de la Inspección General de Justicia, Daniel Vítolo, funcionario que había impulsado una revisión de los estados contables de la AFA y evaluaba la designación de veedores para supervisar el funcionamiento institucional de la entidad. Mientras las disputas internas sacuden al oficialismo, la economía agrega presión sobre el gobierno. Quienes frecuentan los pasillos de Balcarce 50 coinciden en que su influencia creció de manera sostenida desde la campaña electoral hasta convertirse en un factor determinante en la definición de nombres y estrategias. Esa construcción de poder tuvo consecuencias tempranas. La escalada militar en Medio Oriente y la posibilidad de un conflicto de mayor escala mantienen en alerta a los mercados globales, un factor que podría complicar aún más la estabilidad económica de países emergentes como Argentina. En ese contexto, la designación de Mahiques aparece como un episodio que revela algo más profundo: una lucha silenciosa por el control político dentro del gobierno libertario, donde las decisiones estratégicas parecen concentrarse cada vez más en un círculo reducido que gira alrededor de Karina Milei y del propio Presidente. Según fuente de La Rosada, el Mago del Kremlin esta indignado, furioso, incluso algunos sostienen que el enojo llega al Presidente. La figura del nuevo ministro también genera interrogantes dentro del llamado “Círculo Rojo”. Consultoras privadas estiman que la inflación anual podría alcanzar el 26,1%, más del doble de la previsión oficial incluida en el presupuesto nacional.
Luchas internas y dificultades económicas en el gobierno argentino
La noticia describe los conflictos políticos internos dentro del gobierno de Argentina liderado por Javier Milei. Se enfoca en la lucha por el poder entre figuras clave como Karina Milei y Santiago Caputo, y en el nombramiento del nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. También aborda los desafíos económicos, como la caída de los ingresos fiscales y la inflación en aumento, así como los factores internacionales que afectan la estabilidad del país.