Buenos Aires, 31 de enero de 2026 – Las fuerzas federales y la Justicia investigan como atentado terrorista contra un objetivo estratégico el grave intento de sabotaje detectado por un Cabo de Gendarmería este mediodía en la zona de los Bosques de Ezeiza, donde fue desbaratado un plan para provocar una explosión de gran magnitud sobre infraestructura crítica de gas de alta presión.
La precisión en la colocación de los artefactos y el uso de armamento de guerra son considerados indicadores típicos de una acción terrorista contra un objetivo estratégico. Por tratarse de un hecho ocurrido en un área protegida y por el impacto potencial sobre la seguridad nacional, interviene la Justicia Federal.
La causa es conducida por la Vanesa Rocuso, titular del Juzgado Federal N°2 de Lomas de Zamora, quien dispuso el despliegue inmediato de la División Explosivos de la Policía Federal Argentina, además de Bomberos y Policía Científica, para neutralizar riesgos y profundizar las pericias.
La zona de los Bosques de Ezeiza permanece totalmente acordonada y bajo custodia reforzada, mientras continúan los análisis balísticos, químicos y de rastros, junto con el relevamiento de cámaras y comunicaciones. Para las autoridades, la rápida intervención evitó una tragedia de proporciones inéditas.
Para los investigadores, los disparos no solo buscaron asegurar la fuga: la hipótesis central sostiene que pretendían detonar el combustible previamente colocado y desencadenar una explosión masiva, típica de una acción terrorista dirigida a infraestructura estratégica. Durante el rastrillaje posterior, personal de la GPM Sur II confirmó la dimensión del ataque planificado. Un efectivo de Gendarmería Nacional Argentina detectó a dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta Honda Tornado negra en inmediaciones de un gasoducto troncal. Al advertir la intervención del uniformado, los sospechosos huyeron y abrieron fuego con armas calibre 9 milímetros.