La política del descarte y el empobrecimiento en Argentina

El artículo critica la política del gobierno argentino encabezado por Milei, que, según el autor, conduce al empobrecimiento y la erosión de los derechos democráticos. Analiza la tensión social, la represión contra jubilados y trabajadores en protesta, y la influencia de organismos financieros internacionales en la política interna del país.


La política del descarte y el empobrecimiento en Argentina

La política del descarte, del empobrecimiento, promueve la banca rota de la humanidad. Se hace necesario pensar la relación democracia-pueblo y como este interviene más allá del voto porque de a poco, sin darnos cuenta, nuestro país se fue convirtiendo en el lugar de las ilusiones perdidas.

Así como los jubilados nos devuelven el aliento y nos empujan a no dejarnos robar la dignidad, las organizaciones sindicales y sociales, los humildes de la Patria, aún creemos que existe un país que merece ser vivido, donde los sueños no son tirados en el basurero de la historia.

El gobierno ya ha desnudado su naturaleza antiobrera. La violencia nos amenaza al mismo tiempo, que pregona el desaliento. El signo de la injusticia social es la muerte. Por eso Milei no dudó en ofrendar a los discípulos de la oligarquía, un libro cuyo autor no reconoce la moral, la ética ni la vida.

De este modo, apela al malestar para poder conformar un entramado de concepciones que le permita invertir el sentido de la valoración social sobre la organización de la sociedad. En Argentina la historia no se repite, es un continuo devenir de un mismo proceso que oscila entre la crisis persistente y escasos momentos de bienestar, efectivamente, esto permite instalar nociones materiales que violentan el horizonte socio-cultural; así la población, hastiada y acorralada por situaciones límites, opte por asumir un rol pasivo adoptando al caos como solución.

La resultante de este proceso es un profundo retroceso que permite deformar tanto el devenir histórico, como vaciar de sentido el presente e invertir la carga de proyección hacia el futuro. Milei es el síntoma de este deterioro, pero no se puede negar que opera como agente del capital y como tal, su misión es reproducir la lógica que éste ha impuesto en nuestro país desde la conformación del Estado Nación.

El fotoperiodista cubría la represión contra la masiva movilización en defensa de los jubilados cuando fue alcanzado por un proyectil que lanzó el gendarme. El policía que efectuó el disparo en medio de una manifestación obrera contra los despidos fue detenido.

Por eso, en vísperas del cierre de año, le regaló a los miembros de su Gabinete el libro "Defender lo Indefendible", de Walter Block. La fecha para nuestro país es altamente significativa. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera.

Ninguna reforma laboral puede garantizar los derechos del trabajador, si este no tiene poder para influir en las decisiones que otros toman sobre su vida. Descomponer las relaciones laborales no generará más empleo. La reducción del trabajo a la servidumbre no ha funcionado en ningún lugar del planeta, lo que aporta es mayor caos y sustenta un engranaje de negocios que permite que la extracción de la riqueza que producen los trabajadores se concentre en lugar de distribuirla mejor.

Tal como ocurrió con Menem, de la Rúa y Macri, el Gobierno decide gobernar dándole la espalda al pueblo, acatando los lineamientos del Fondo Monetario Internacional que busca cobrar la deuda a como dé lugar, el oficialismo acuña el ajuste sobre las jubilaciones y le añade un componente que radicaliza su posición: la represión.