Salud Local 2026-04-08T02:22:05+00:00

Científicos desentrañan el mecanismo de regeneración de órganos del pez cebra

Un estudio del CONICET reveló cómo el pez cebra regenera órganos sensoriales similares al oído humano en una semana. Este mecanismo de 'contar vecinos' podría ser clave para tratar la sordera en humanos.


Científicos desentrañan el mecanismo de regeneración de órganos del pez cebra

Científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) lograron desentrañar cómo el 'pez cebra' recupera por completo un órgano dañado en siete días. El estudio, publicado en la revista Journal of Theoretical Biology, podría abrir la puerta para ampliar los límites de la regeneración de tejidos en seres humanos.

Conocer cómo es posible para algunos organismos reparar y restaurar la función y estructura de un órgano u otra parte del cuerpo dañada es el primer paso fundamental para saber si es una característica que los seres humanos alguna vez tuvimos pero perdimos con la evolución, y si eventualmente persiste en nuestro ADN y hay alguna forma de recuperarla, explica la física Natalia Lavalle, quien participó como becaria en el Instituto de Física de Líquidos y Sistemas Biológicos (IFLYSIB, CONICET-UNLP).

El pez cebra, una especie tropical originaria de Asia que tiene la asombrosa capacidad de regenerar partes del cuerpo como corazón, cerebro o aletas, en este caso el estudio se centró en la posibilidad de regeneración de los neuromastos, órganos sensoriales que le sirven para detectar movimientos y vibraciones.

'Por su función, podríamos decir que es parecido a nuestro oído interno, y esto es muy interesante porque los humanos no podemos recuperar la audición si sufrimos allí algún daño. Nuestra investigación ayuda a entender cómo se activa la respuesta regenerativa y, lo más importante, cuándo y por qué se detiene', explica Lavalle.

Los seres humanos podemos regenerar piel o el hígado en cierta medida, es decir que guardamos algunas propiedades regenerativas, pero mayormente el organismo elige otro proceso biológico de reparación: la cicatrización. Desde el CONICET explican que el caso del pez cebra resulta atractivo porque guarda en su ADN un gran porcentaje de similitudes con el nuestro.

La investigación consistió en dos partes: una experimental, donde se intervino a larvas de pez cebra con un láser, y otra teórica, con el desarrollo de modelos computacionales que pudieran reproducir y explicar lo observado en el laboratorio.

'Las primeras pruebas mostraron que el animal tiene la propiedad de recuperar el órgano dañado hasta en un 90 % tanto en funcionalidad como en tamaño en el término de una semana', afirma Lavalle. De esta manera, una vez que los científicos tuvieron la información sobre lo observado en el laboratorio, recrearon el proceso completo para poder verlo en detalle y responder a los interrogantes: qué señales intervienen, en qué momento las células comienzan a dividirse, cómo saben qué forma y tamaño exactos deben darle al órgano, en qué posición tienen que ubicarse, hasta cuándo continúan la proliferación.

Luego de múltiples simulaciones, el equipo de investigación encontró que el mecanismo más acertado por el cual el pez cebra estaría regenerando su neuromasto es uno basado en 'contar vecinos', que consiste en detectar células próximas de su mismo tipo.

'Porque las células funcionan y se orientan en estrecha relación con su entorno, y naturalmente tienden a volver a esas condiciones. Cuando notan que algo ha cambiado, comienzan a dividirse hasta volver a la comodidad que les daba estar membrana con membrana con igual número de células que había antes del daño', detalla Lavalle.