Salud Deportes Local 2026-04-04T17:20:32+00:00

Entrenamiento de fuerza: clave para la salud de las mujeres después de los 40

Nuevos datos científicos muestran que el entrenamiento de fuerza es una herramienta fundamental para la salud de las mujeres, especialmente durante la perimenopausia y la menopausia, ayudando a combatir la pérdida de masa ósea y muscular.


Entrenamiento de fuerza: clave para la salud de las mujeres después de los 40

En los últimos años, la actividad física se fue sumando a la programación diaria de muchas personas, ya que, junto con una buena alimentación, generalmente se asocia a una vida más saludable. Sin embargo, durante mucho tiempo, solo a las mujeres se les recomendaba realizar ejercicio aeróbico suave. Hoy, la evidencia científica muestra que el entrenamiento de fuerza es una herramienta fundamental para la salud de ambos sexos, pero especialmente para la de las mujeres, sobre todo a partir de los 40 o 50 años, según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas. "Con la llegada de la perimenopausia y la menopausia, la disminución de los estrógenos acelera la pérdida de masa ósea y muscular. En este contexto, ejercicios con pesas, bandas elásticas o incluso con el propio peso corporal se vuelven aliados fundamentales para cuidar el organismo", recomendó la Dra. Valko. "De hecho, los músculos fuertes ayudan a protegerlas y pueden reducir dolores crónicos", explicó la ginecóloga. "Más allá de lo físico, la especialista señaló: 'Este tipo de entrenamiento tiene un impacto directo en la autonomía y la calidad de vida. Mantener la fuerza muscular permite sostener el ritmo diario con mayor energía, mejorar la postura, prevenir dolores y acompañar actividades como entrenar, trabajar o disfrutar del tiempo libre con mayor bienestar'". ¿Cuándo se puede empezar con el entrenamiento de fuerza? Un punto importante es que nunca es tarde para empezar a realizar un entrenamiento de fuerza, ya que, incluso en edades avanzadas, es posible mejorar la masa muscular y frenar el proceso de sarcopenia, que es la pérdida progresiva de músculo asociada al envejecimiento. La ginecóloga destaca que no se trata de buscar un cuerpo "de gimnasio" sino de construir un cuerpo fuerte y funcional, porque, en definitiva, el entrenamiento de fuerza no es solo una cuestión estética sino que es una inversión en salud, independencia y bienestar a largo plazo. "Para comenzar, es recomendable realizar previamente una evaluación médica, iniciar la actividad con supervisión profesional y avanzar de forma progresiva, priorizando siempre la técnica antes que el peso", finalizó la Dra. Valeria Valko. El entrenamiento de fuerza ayuda a preservar la salud de los huesos, ya que, el estímulo del músculo sobre el tejido óseo favorece su fortalecimiento y contribuye a prevenir la osteoporosis, mientras que también mejora la salud metabólica: una mayor masa muscular favorece la sensibilidad a la insulina y contribuye al control del peso y al cuidado cardiovascular. "Además, cuando se realiza de manera adecuada, el trabajo de fuerza puede fortalecer el suelo pélvico y mejorar la estabilidad de las articulaciones".