Buenos Aires, 1 abril (NA) -- El médico y científico especializado en toxicología Carlos Damin sostuvo que la “mala utilización del propofol y del fentanilo”, sin asistencia, puede “causar la muerte”, en el marco de la investigación por supuesto robo de fármacos del Hospital Italiano para utilizarlos en fiestas, causa derivada del deceso del anestesista Alejandro Zalazar.
El exmédico anestesiólogo de dicho nosocomio, Hernán Boveri, y la residente de tercer año, Delfina Lanusse, se encuentran imputados por el delito de administración fraudulenta, bajo la hipótesis de un presunto perjuicio causado por la sustracción de productos como fentanilo y propofol, hallados en el departamento en el que apareció muerto Zalazar, quien tenía una vía conectada en su pie derecho.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, el especialista sostuvo que “los riesgos de la mala utilización, tanto del propofol como del fentanilo, pueden ser la dependencia”, mientras que destacó que “la mala utilización sin asistencia puede llevar a la muerte”.
En línea, Damin explicó que esto ocurre “porque son anestésicos que requieren de mucho control médico ya que generan depresión del sensorio, además de depresión respiratoria, por tanto, si el proceso no está controlado bajo otro médico se puede provocar la muerte”.
Respecto al involucramiento de los profesionales de la salud en esta causa, el experto consideró: “Seguramente, el que hizo la sustracción es uno solo y no son todos”.
Además, planteó que un delito de esta magnitud se comete “por omnipotencia, porque creen que puede manejar los fármacos”.
Respecto a los efectos que una droga médica puede provocar, y por lo que es utilizada en forma “recreativa”, como las supuestas fiestas que se realizaban con la usurpación del caso mencionado, el especialista explicó que el efecto que estos fármacos producen “es placentero”.