Gobierno argentino reestructura institutos de salud para mejorar la eficiencia

El Gobierno argentino anunció una reestructuración de organismos bajo ANLIS Malbrán para optimizar recursos y eliminar superposiciones de funciones.


Gobierno argentino reestructura institutos de salud para mejorar la eficiencia

El Gobierno Nacional dispuso una reestructuración en organismos dependientes de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán (ANLIS Malbrán), con el objetivo de mejorar la eficiencia administrativa, reducir superposiciones de funciones y optimizar el uso de recursos públicos. La medida fue oficializada mediante el Decreto 192 y contempla la fusión del Centro Nacional de Diagnóstico e Investigación en Endemo-Epidemias (CEDIE) con el Instituto Nacional de Parasitología “Dr. Mario Fatala Chaben”, además de la integración del Centro Nacional de Control de Calidad de Biológicos (CNCCB) con el Instituto Nacional de Producción de Biológicos (INPB). Desde el Ejecutivo remarcaron que los cambios no implicarán un impacto negativo en la salud pública ni afectarán la continuidad de las funciones sustantivas del organismo. En el caso del CEDIE, el Gobierno sostuvo que sus líneas de trabajo vinculadas a parasitosis y enfermedades transmitidas por vectores ya se encuentran comprendidas dentro de las competencias del Instituto Fatala Chaben. Actualmente, sus tareas se limitan a la evaluación de niveles de yodo en sal, una materia en que el Instituto Nacional de Alimentación (INAL), dependiente de la ANMAT, actúa como órgano rector. Además, el resto de las funciones que desarrollaba el CNIN, indicaron fuentes oficiales, ya se encuentran cubiertas por otras áreas del propio ANLIS Malbrán, el INAL, la Dirección de Salud Perinatal, Niñez y Adolescencias del Ministerio de Salud y el Ministerio de Capital Humano, lo que redujo su valor estratégico dentro del esquema organizativo. Desde el Gobierno subrayaron que la reestructuración busca fortalecer la operatividad del ANLIS Malbrán, sostener sus capacidades científicas, técnicas y sanitarias y garantizar una administración más eficiente y sustentable, sin modificar sus objetivos fundacionales dentro de la política de salud pública nacional.