El coreógrafo argentino con reconocimiento internacional Mauricio Wainrot fue declarado "Personalidad Emérita de la Cultura Nacional", durante el homenaje en el Palacio Libertad (ex CCK). Allí, recordó las amenazas sufridas durante la última dictadura militar y se escucharon testimonios que fueron desde la bailarina y maestra Paloma Herrera, hasta el actual director del Ballet Estable del Teatro Colón, Julio Bocca. La Agencia Noticias Argentinas estuvo presente en el evento donde el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, otorgó la placa distintiva al creador que llevó la danza argentina al mundo. El artista se presentó ante la emotiva mirada de destacadas figuras del panorama cultural, como la presidenta del Consejo Argentino de la Danza, Natalia Álvarez; representantes del Fondo Nacional de las Artes; el director general del Teatro Colón, Gerardo Grieco; y los directores del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, Andrea Chinetti y Diego Poblete, entre otros. Tras el testimonio de Paloma Herrera, que sostuvo que los "mejores recuerdos fueron trabajar intensamente con él", seguida por Julio Bocca que lo señaló como dueño de una "pasión inconmensurable", Cifelli celebró su "historia construida con talento, disciplina y años de trabajo". "Mauricio dedicó su vida a la danza, a crear, a enseñar, a investigar y a llevar su arte cada vez más lejos. Cuando llegamos había muchas mamás con sus hijas", relató. En este marco, repasó su camino por el Teatro Colón, la llegada al ámbito contemporáneo junto a Andrea Chinetti, y su pronto despegue al panorama internacional. "Y cuando está hecha con verdad, como en la obra de Mauricio, es capaz de conmover a cualquier público en cualquier parte del mundo", indicó el funcionario. Asimismo, el secretario destacó que la obra del artista fue "reconocida en escenarios internacionales e interpretada por compañías de enorme prestigio", al tiempo en que agregó: "En cada uno de esos escenarios estuvo presente el talento argentino. Tenía a mis parejas acá. En este sentido, detalló: "Soy muy melancólico y vital al mismo tiempo". Respecto a sus inicios, recordó: "Siempre me encantó bailar. En 1952, mi viejo me llevó a la Escuela Nacional de Danzas. Mi mamá cantaba y nos llevaba mucho al teatro de la comedia musical judía. Me encantaba el teatro. Cuando un artista como Mauricio triunfa en el mundo, no solo se reconoce su obra, sino que además se contempla la calidad, la creatividad y la fuerza de nuestra cultura". Con el porte de un bailarín que dedicó su vida, con pasión, a la profesión, y con 79 años -"casi 80", como él mismo lo señaló-, Wainrot entró a la cúpula del ex Correo Central, casi en una peregrinación de saludos, claro, acompañado por un bastón que era el único signo que delataba su edad. "Nunca paré, me pagaran o no", inició el coreógrafo y explicó: "La mayoría de los artistas bregamos por tener una marca, así como Oscar Aráoz y Ana María Stekelman". Los bailarines estrenaron la obra con ropa del segundo reparto", explicó y añadió: "Con los años, monté esa obra en 17 compañías diferentes, fue mi pasaporte para salir de Argentina". Wainrot no descansa de su pasión, repondrá "Carmina Burana" y también aguarda con ilusión por volver a subir a su "Carmen" a las tablas. Ambas, en distintas provincias de Argentina. "No pensaba dejar una pareja por una carrera. Quizás fui tonto, pero igual tuve las dos cosas". "¿Cuántas vidas tuve?", se preguntó el maestro antes de volver a abrir el abanico: durante la última dictadura militar, se "sintió como Ana Frank, pero en el Teatro San Martín, porque vivíamos encerrados": "Recibí amenazas porque había un antisemitismo dramático en nuestro país". "En 1984, trabajé en -su creación coreográfica en base al libro homónimo- 'Ana Frank' con -Andrea- Chinetti. Él era judío, socialista y muerto de hambre".
Coreógrafo argentino Mauricio Wainrot declarado 'Personalidad Emérita de la Cultura Nacional'
En Buenos Aires, se realizó un homenaje al coreógrafo argentino Mauricio Wainrot, declarado 'Personalidad Emérita de la Cultura Nacional'. El artista recordó su trayectoria, las amenazas durante la dictadura y el reconocimiento internacional de la danza argentina. Asistieron destacadas personalidades del ámbito cultural.