Desde su inauguración el 24 de mayo de 1916 en el barrio de Retiro, la Torre Monumental no tardó en convertirse en un símbolo y referencia para todos aquellos que llegaban a la ciudad de Buenos Aires. La mayoría de las personas la conoce como la Torre de los Ingleses, debido a su origen. Ubicada en la Plaza Fuerza Aérea Argentina (antiguamente Plaza Británica), específicamente en la intersección de las avenidas San Martín y del Libertador, frente a la estación ferroviaria de Retiro, fue concebida como un regalo de la comunidad británica residente en Argentina para los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo en 1910. Su construcción comenzó en 1912, luego de que la fábrica de gas inglesa ubicada en el predio se retirara. La edificación, en aquél entonces, fue una de las más altas de la Ciudad (60 metros de alto) conformada por 55 mil ladrillos traídos desde Gran Bretaña. Junto a toda esa estructura, también llegó desde Inglaterra el imponente reloj Gillet & Johnston, que imita a su gemelo en la Torre del Big Ben. En el octavo piso está la campana principal que se activa después del carrillón sólo cuando son las horas en punto, con un golpe de martillo por cada hora. También en el octavo piso se encuentran las cuatro campanas del carrillón que suenan cada 15 minutos. Tres pesas cuelgan desde el sexto piso: una es la cuerda del carrillón, otra es la del reloj en sí, que mantiene el péndulo en permanente movimiento, y la última es la que hace sonar la campana mayor cada hora. Cuando alguna de las pesas llega a la parte más baja, el motor que la controla se activa y la vuelve a subir. El trabajo de mantenimiento y preservación está a cargo de Javier Terenti, quien hace ya casi 20 años es el encargado de cuidar este monumento. “Todas las semanas vengo al reloj y hago el proceso de mantenimiento preventivo”, cuenta. A lo largo del siglo XX, el monumento se convirtió en fiel testigo del desarrollo urbano y de las distintas oleadas inmigratorias. Incluso hoy es considerada Monumento Histórico Nacional. Su nomenclatura oficial fue Torre del Reloj, hasta que en 2012 fue rebautizada como Torre de Isabel, en honor al Jubileo de Diamante de la reina Isabel II. Otro gran distintivo es el estilo gótico de la torre de Londres, mientras que la de aquí adoptó un estilo renacentista. Todas estas historias y más detalles sobre la construcción se pueden apreciar en las visitas guiadas que el lugar ofrece desde su mirador. Durante las noches de luna llena y cuarto creciente, de 20 a 21.30, el público puede acceder al mirador y disfrutar de una charla sobre la historia del centenario monumento. La actividad es sin costo, con inscripción previa y cupos limitados, y se suspende por lluvia. Además, se realizarán visitas guiadas especiales al histórico reloj, que permitirán conocer su funcionamiento y acceder a un sector del edificio no habitual al público. Esta propuesta es sólo para mayores de edad, requiere calzado cómodo y no es apta para personas con movilidad reducida. Primer martes de cada mes cerrado. Horario: lunes, martes, jueves y viernes de 10 a 17; miércoles de 13 a 17; sábados, domingos y feriados de 10 a 18.
El Reloj Centenario de la Torre Monumental de Buenos Aires
La Torre Monumental de Buenos Aires, conocida también como la Torre de los Ingleses, celebra su centenario. Este monumento histórico, un regalo de la comunidad británica, aún sirve como un punto de referencia preciso para ciudadanos y turistas. Descubre su historia única, su mecanismo y cómo puedes visitar este símbolo de la ciudad.