Astrónomos identificaron un exoplaneta ubicado a unos 146 años luz de la Tierra que, por sus características físicas y orbitales, es considerado uno de los candidatos más cercanos a ser un “gemelo” de nuestro planeta. Su importancia es exclusivamente científica, ya que permite mejorar la comprensión sobre la formación y evolución de planetas rocosos similares al nuestro. La Tierra seguirá siendo, por ahora, el único mundo habitable conocido. Aunque las estimaciones indican que la temperatura superficial del planeta ronda los –70 grados centígrados, los especialistas aclararon que este valor no descarta por completo la posibilidad de condiciones compatibles con la vida, ya que el escenario depende en gran medida de la composición y densidad de su atmósfera, un aspecto que todavía no pudo confirmarse. El exoplaneta HD 137010 b generó un fuerte interés científico por la combinación poco frecuente de varios factores clave. Su tamaño es apenas un 6 % mayor que el de la Tierra, lo que sugiere que se trata de un planeta rocoso y no de un gigante gaseoso, una condición fundamental en la búsqueda de mundos similares al nuestro. Otro rasgo llamativo es su período orbital, de aproximadamente 355 días. Esta duración, muy cercana al año terrestre, resulta inusual entre los exoplanetas conocidos y refuerza la comparación con la Tierra desde el punto de vista dinámico y astronómico. Sin embargo, el descubrimiento de HD 137010 b refuerza la idea de que el sistema solar no es una rareza y que, a escala galáctica, podrían existir muchos otros planetas con rasgos comparables. La investigación fue publicada en la revista científica The Astrophysical Journal Letters y está liderada por un equipo internacional de investigadores. El planeta orbita una estrella enana de tipo K, más fría y menos luminosa que el Sol. La “Nueva Tierra”, un objeto denominado HD 137010 b, presenta un tamaño muy similar al terrestre que conocemos, un período orbital casi idéntico al año terrestre y podría contar con una atmósfera capaz de modificar sus condiciones extremas. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el hallazgo se logró a partir del reanálisis de datos históricos del telescopio espacial Kepler, en particular de su segunda misión, conocida como K2. Una atmósfera rica en dióxido de carbono podría generar un efecto invernadero suficiente para elevar la temperatura superficial y permitir la presencia de agua líquida. En ausencia de ese escenario, los investigadores señalaron que el planeta podría ser un mundo completamente helado, con eventuales océanos líquidos bajo capas de hielo, un tipo de ambiente que también resulta de interés para la astrobiología. Pese a lo llamativo del hallazgo, los especialistas aclararon que el planeta HD 137010 b no puede observarse desde la Tierra, ni a simple vista ni con telescopios amateurs. Su enorme distancia y su brillo extremadamente débil hacen que solo pueda ser detectado mediante instrumentos científicos de alta precisión. En la Argentina, su estudio queda limitado a observatorios astronómicos y centros de investigación que participan en el análisis de datos espaciales, sin ningún impacto visible para la población. Desde la NASA subrayaron que el planeta no representa ningún tipo de fenómeno observable ni riesgo para la Tierra. Estas características lo convierten en uno de los mundos más parecidos a la Tierra detectados hasta ahora en torno a una estrella similar al Sol. Los científicos explicaron que la denominada zona habitable es la región alrededor de una estrella donde, bajo ciertas condiciones, podría existir agua líquida en la superficie de un planeta. En el caso de HD 137010 b, los modelos indican que existe entre un 40 % y un 50 % de probabilidad de que se encuentre dentro de esa franja, según se utilicen criterios conservadores u optimistas. La posibilidad de habitabilidad depende en gran medida de la atmósfera del planeta.
Astrónomos identifican una 'Nueva Tierra'
Astrónomos en Argentina han identificado el exoplaneta HD 137010 b, ubicado a 146 años luz de la Tierra. Este mundo, que es solo un 6% más grande que la Tierra y tiene un período orbital de 355 días, es considerado uno de los 'gemelos' más cercanos a nuestro planeta. A pesar de su extremadamente baja temperatura superficial de -70°C, los especialistas no descartan la posibilidad de que exista vida si el planeta posee una atmósfera densa.