El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció este jueves que la desinflación sufrió un retroceso en los últimos meses, aunque buscó transmitir tranquilidad al sostener que el proceso volverá a encarrilarse en el corto plazo. Confirmó que la economía «está tremendamente en orden» y adjudicó buena parte de la desconfianza actual al daño económico y psicológico acumulado por años de desmanejo. Caputo también descartó que el Gobierno vaya a volver al mercado internacional para colocar bonos en el corto plazo y afirmó que ya tiene identificadas fuentes de financiamiento más baratas para afrontar los próximos tres vencimientos de capital. Por otro lado, mostró que la batalla contra la inflación ya no depende sólo del ajuste técnico, sino también de la reconstrucción de confianza en una moneda que los argentinos aprendieron a abandonar. «No podemos forzar a los argentinos a tener pesos», resumió. Durante su exposición en el 21° Simposio de Mercado de Capitales, el ministro dejó claro que el objetivo es refinanciar «lo más barato posible» y desarrollar otras vías de financiamiento. Explicó el freno en la desinflación como resultado de una recomposición de precios relativos, en especial por el impacto de los regulados y de la carne, y sostuvo que se trata de factores puntuales más que de un cambio estructural de tendencia. Aun así, buscó sostener un tono optimista, asegurando que la economía «está en orden» y que la inflación debería retomar una trayectoria descendente.
Caputo admite freno en la desinflación pero defiende el peso sin imposiciones
El ministro argentino de Economía reconoció un freno en la desinflación, pero aseguró que la economía está 'en orden'. Descartó volver a los mercados internacionales y prometió fuentes de financiamiento más baratas.