Economía Política Local 2026-02-18T13:43:36+00:00

Creciente morosidad en el pago de expensas en Buenos Aires

Buenos Aires experimenta un sostenido aumento en la morosidad del pago de expensas, alcanzando el 31% en la capital. Muchos consorcios se ven obligados a contraer deudas para evitar el colapso, mientras la inflación y la incertidumbre hacen que la situación sea cada vez más difícil para la clase media.


Creciente morosidad en el pago de expensas en Buenos Aires

Según los últimos reportes de cámaras de administradores, la morosidad en el pago de expensas ha consolidado una tendencia alcista, alcanzando un promedio del 20% general, aunque con picos que ya tocan el 31% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Según supo la Agencia Noticias Argentinas, a pesar de que el ritmo de aumentos en 2025 mostró una desaceleración respecto al crítico 2024, la capacidad de pago de los hogares parece haber llegado a un techo. Para evitar el colapso, muchos consorcios están financiando su operatividad mediante deudas con proveedores, postergando pagos no urgentes para priorizar sueldos y servicios básicos. Esto ha derivado en un freno casi total a las obras de mejora. Si bien la inflación acumulada del año (31,5%) fue ligeramente inferior al aumento de las expensas (34,7%), ese desfase de tres puntos, sumado al arrastre de deudas previas, ha vuelto la situación insostenible para muchos sectores de la clase media. El peso de los servicios y los salarios. La estructura de costos de los edificios se ve presionada por tres frentes que los administradores definen como 'inflexibles': Servicios públicos: Las facturas de AySA y las prestatarias de gas impactan con fuerza, especialmente en inmuebles que cuentan con servicios centrales de calefacción y agua caliente. Paritarias: El ajuste en los sueldos de los encargados de edificios sigue siendo el componente de mayor peso en la liquidación mensual. Mantenimiento: Los contratos de abonos (ascensores, bombas e infraestructura) se mantienen al ritmo de la inflación técnica. Edificios 'en pausa' y deudas con proveedores. La falta de liquidez ha forzado a los consejos de propietarios a tomar medidas de emergencia. Buenos Aires, 18 feb (NA) - El bolsillo de los propietarios e inquilinos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa un escenario de fragilidad financiera creciente. La morosidad está disparando los conflictos de convivencia y el inicio de ejecuciones de expensas. Con una expensa promedio en CABA que ya se ubica en $316.390, la prioridad de los copropietarios en la pirámide de gastos mensuales ha comenzado a mutar, postergando el cumplimiento con el consorcio. El 'efecto enero' y la presión de los servicios. El primer mes de 2026 dejó al descubierto una fragilidad financiera preocupante. Administradores de consorcios advirtieron que los niveles de deuda se dispararon tras las fiestas, con picos alarmantes en zonas turísticas como la Costa Atlántica, donde la falta de pago llegó a tocar el 42%. El fenómeno no es solo contable, sino también social. En este contexto, la Costa Atlántica presenta el panorama más desolador, con niveles de morosidad que treparon al 42% durante la temporada. Los edificios se limitan a realizar arreglos 'de supervivencia' o urgencias extremas, postergando tareas de pintura, impermeabilización o renovación estética.

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