Economía Local 2026-01-10T10:24:38+00:00

Aumento de precios de frutas y hortalizas en Argentina

Argentina registra alta volatilidad en los precios de los alimentos. En diciembre, los precios de las hortalizas subieron en los supermercados pero bajaron en el mercado mayorista, mientras que los precios de las frutas se dispararon. Expertos vinculan esto a las importaciones y a la falta de regulación estatal.


Aumento de precios de frutas y hortalizas en Argentina

En diciembre de 2025, el promedio de precios corrientes de las 6 especies de hortalizas en los supermercados se incrementó 4,0% respecto de noviembre. El mayor aumento fue del tomate, 34,2%, seguido por la lechuga 8,1%. El resto del segmento mostró una contracción en sus precios: la papa -19,8%, el zapallo -14,3%, la cebolla -5,7% y la batata -1,7%.

El tomate volvió a ser la hortaliza con mayor dispersión de precios entre supermercados 270,4%, siendo COTO la cadena que mostró el precio más alto, y MasOnLine la que tuvo el precio más económico.

A diferencia del Mercado Central de Buenos Aires (MCBA), en diciembre el promedio de precios del segmento de las seis especies de hortalizas más vendidas mostró una contracción del 8,4% respecto de noviembre. La especie que más contrajo su precio fue el tomate: -44,5%, mientras que la cebolla y la lechuga también lo hicieron -19,5% y apenas -0,4% respectivamente. Por el contrario, la papa, la batata y el zapallo lo incrementaron, 17,0%, 7,4% y 4,5% respectivamente. La variación interanual del segmento mostró un incremento de 21,7%.

El desempeño del sector papero en 2025 evidenció las consecuencias de un esquema macroeconómico que, con costos internos elevados y un tipo de cambio poco competitivo, desincentivó las exportaciones y volcó la producción al mercado interno, provocando una fuerte sobreoferta y derrumbe de precios por debajo de los costos.

En cuanto a las frutas, en diciembre las cotizaciones en el MCBA pegaron un salto: la naranja subió un 62,7%; el limón, 45,5%; la manzana, 15,9% y la banana, 8,3%. Los precios ponderados de las cuatro frutas más comercializadas treparon un 27,0% respecto a noviembre, lo que impactará en las estadísticas de inflación.

La evidencia indica que la importación en períodos clave presiona al alza los precios internos, lo que afecta tanto a los consumidores como a los productores nacionales. La ausencia de políticas de planificación y regulación del comercio exterior profundiza la volatilidad de precios y debilita al complejo citrícola local, reforzando la necesidad de una mayor intervención estatal.