A finales de año, todos los metales preciosos, como el oro, la plata, el platino y el paladio, experimentaron una impresionante subida. El oro acumuló un alza del 65% en el año, lo que supone su mayor incremento desde 1979. La plata creció un 150%, mientras que el platino y el paladio aumentaron más de un 100%. Este crecimiento fue impulsado por el relajamiento de la política monetaria de Estados Unidos, la debilidad del dólar, las tensiones geopolíticas y las compras activas de los bancos centrales. China comenzó a cambiar parte de sus reservas en dólares por oro para depender menos de la economía estadounidense. La demanda también aumentó debido a su uso industrial e interés de los inversores. Sin embargo, en medio de estos récords, se produjo una fuerte toma de ganancias al cierre del año, lo que provocó una caída de precios. El oro cayó desde su máximo histórico de $4.549,71 a $4.340,52 la onza. El platino y el paladio también se desplomaron. A pesar de la corrección a corto plazo, los analistas prevén un crecimiento continuo, con el siguiente objetivo para el oro en $4.600 la onza a fin de año. El platino y el paladio se utilizan principalmente en catalizadores de automóviles. En joyería, ambos metales son hipoalergénicos, duraderos y de un blanco natural, por lo que son perfectos para anillos de compromiso.
Mercado de metales preciosos de Argentina: récords y corrección
A finales de año, los metales preciosos en Argentina alcanzaron récords históricos, seguidos de una fuerte corrección cuando los inversores tomaron ganancias. El oro, la plata, el platino y el paladio subieron cientos de por ciento en el año.