Las autoridades de Buenos Aires descubrieron una estafa realizada por una empresa fantasma que dirigió fraudes a multinacionales y pymes.
La investigación inició tras una firma constructora que reportó pagos mediante cheques electrónicos rechazados por falta de fondos.
Se evidenció que la operación se repetía con otras empresas, que entregaban mercancías y luego desaparecían, dificultando su trazabilidad.
En los allanamientos de Avellaneda y Lomas de Zamora, se confiscaron una oficina móvil fachada, 554 bolsas de materiales, artículos de construcción, equipos gastronómicos, mobiliario, iluminación, productos médicos y alimentos, además de documentación comercial. El perjuicio total supera los 30 millones de dólares, sin que se hayan detenido responsables todavía.